Las telarañas que invaden las arcas de la Comunidad Autónoma se extienden como una mancha de aceite por las instituciones dependientes de la Administración regional. Es el caso de la Universidad de Murcia y la Universidad Politécnica de Cartagena, las dos universidades públicas de la Región, que ayer revelaron la situación en la que se encuentran sus 'cuentas pendientes' con la Comunidad. Unas cuentas que, a día de hoy, se han convertido en deuda millonaria que en el caso de la Universidad de Murcia asciende a alrededor de 50 millones de euros y en el de la Politécnica a algo más de 25. En total, un 'agujero' de 75 millones de euros con la tesorería de ambas universidades en conceptos que, en algunos casos, se remontan a partidas pertenecientes a 2009, según destacó ayer el rector de la UPCT, Félix Faura. Para Faura, es un problema de «retraso en los pagos, pero empieza a ser preocupante por la incertidumbre que genera entre los miembros de la comunidad universitaria».
Por su parte, el rector de la Universidad de Murcia, José Antonio Cobacho, aseguró que son innegables las «complejidades económicas del momento», aunque confió en que las reuniones que mantendrán ambos rectores en los próximos días con la consejera de Economía, Inmaculada García, y el titular de Universidades, Salvador Marín, «ayuden a despejar el panorama». Aun así, Cobacho indicó que las universidades de la Región «están incluso mejor que otras españolas, aunque es evidente que la situación de la tesorería de la Comunidad nos acaba afectando».
Entre los millones que ambas universidades están esperando también se encuentran los 5,3 que el Ministerio ingresó a la Comunidad en diciembre -para devolver en un futuro- del proyecto Campus de Excelencia, así como el montante total correspondiente al año pasado del Contrato Programa y cantidades relativas a los Fondos Feder, según denunció también el diputado socialista Domingo Carpena, que aseguró que «esta deuda está asfixiando la gestión de ambas instituciones, hasta el punto de que sólo disponen de dinero para pagar las nóminas y poco más». Nóminas que, por cierto, han sufrido algún que otro retraso puntual, según fuentes solventes consultadas por 'La Verdad'.
Subvención nominativa
Pese a todo, y según destacó ayer con contundencia el consejero de Universidades, Empresa e Investigación, Salvador Marín, «la subvención nominativa y el pago de las nóminas de los trabajadores de las universidades está priorizada y plenamente garantizada». Además, Marín aseguró que la deuda de 75 millones, que dijo «no ser tan alta por el volumen de líquido que manejan», es fruto «del problema temporal de tesorería que sufre la Comunidad como consecuencia de la situación en la que nos tiene sumergida el Ministerio por no dejarnos endeudarnos. Quizá las universidades deberían reclamar también al Ministerio».
Marín aseguró, respecto a los fondos correspondientes al Campus Mare Nostrum, que «los trámites impuestos por el Ministerio indican que se debe constituir la Comisión de Seguimiento y tenemos que contar con las actuaciones a financiar con esos fondos para efectuar el pago, y aún estamos esperando que la Delegación designe sus miembros y que las universidades manden la relación de actuaciones». Marín, por último, quiso dejar claro que las dos universidades «son de las mejor financiadas de España».