laverdad.es
Miércoles, 22 octubre 2014
lluvia
Hoy 15 / 20 || Mañana 11 / 21 |
más información sobre el tiempo
Estás en: > > >
Salarios y ¿productividad?

ARTÍCULOS

Salarios y ¿productividad?

22.02.11 - 00:53 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
Recientemente se ha iniciado un intenso debate sobre la necesidad de cambiar el modelo de revisión anual de los salarios de forma que éstos se vinculen, en lugar de a la inflación, a la productividad. Los argumentos parecen claros, al menos tras un primer vistazo. Si la productividad de una empresa decrece y la inflación aumenta, el sistema de revisión salarial que vincula el sueldo a la inflación llevará a esta empresa a una reducción mayor de su productividad y, en algunos casos, al cierre, con lo que se generará desempleo. Desde un punto de vista macroeconómico, no parece muy razonable que un país que vea como su productividad se reduce aumente a la vez los salarios de sus empleados. No obstante, la cuestión no es tan sencilla como parece. La vinculación de los salarios a la productividad presenta dos inconvenientes que paso a explicar brevemente.
Primer inconveniente. ¿Cómo medimos la productividad? Los propios expertos no se ponen de acuerdo sobre cómo hacerlo y el caso es que según cómo se mida, las conclusiones pueden ser muy distintas. Por ejemplo, si medimos la productividad de España en relación al total de horas trabajadas, entonces veremos que estamos por debajo de la media de la UE-15. Sin embargo, si la medimos en relación al coste total del trabajo, entonces estamos por encima. Pero, además, a nivel de empresa el problema es aún más complicado ya que, además de que hay múltiples formas de calcularla, surge la cuestión del control sobre su cálculo. Todos sabemos que la contabilidad puede darnos distintas imágenes de la empresa según sean los intereses de aquellos que las dirigen. Por tanto, si los salarios se vincularan a la productividad, los sindicatos, legítimamente, querrían poder auditar las cuentas de las empresas. ¿Están dispuestos a ello los empresarios?
Segundo inconveniente. Los seres humanos tenemos la costumbre de comer todos los días y, además, nos gusta saber si vamos a poder comer mañana. Algunos teóricos de la economía tratan a los trabajadores como si fueran un factor más de producción, cuyo uso y precio deberían variarse como si fuera el de las materias primas. Pero una persona no es un barril de petróleo. Si vinculamos los salarios totalmente a la productividad, podríamos ver como algunos años los sueldos podrían bajar de forma drástica. Eso significaría que los trabajadores de dicha empresa podrían tener problemas para cubrir sus gastos básicos, no digamos ya sus compromisos de pagos a través de préstamos solicitados para pagar casas o coches. Esto tendría un segundo efecto pernicioso para la economía, pues la incertidumbre sobre el futuro podría generar una excesiva propensión al ahorro que implicaría un consumo demasiado pequeño. Y las empresas viven de vender sus productos.
Por todo ello, los planteamientos que tratan de vincular salarios con productividad no deberían ser tomados al pie de la letra. Aunque tampoco rechazados de plano. Quizás, como suele ocurrir, la solución esté en el punto medio. Quizás el equilibrio podría buscarse en fijar una parte del salario vinculada a la inflación y otra parte vinculada a la productividad. De esta forma, el trabajador tendría un mayor grado de seguridad sobre cuáles van a ser sus ingresos futuros y la empresa podría ajustar parcialmente sus pérdidas de productividad con los salarios. Además, esto supondría un incentivo a los trabajadores para que se preocuparan por aumentar la parte de la productividad que tiene que ver con ellos, siempre y cuando, eso sí, tuvieran un contrato con perspectivas de mantenerlo en el tiempo. Dado que, como he dicho antes, somos personas que comemos todos los días, la parte del salario vinculada a la inflación podría ser común para todos los sectores, como lo es el salario mínimo interprofesional, y, a partir de ese salario básico, el resto podría estar vinculado a la productividad. En cuanto a la medición de esta última, creo que lo más pragmático es calcularla utilizando variables que entienda fácilmente el trabajador, como puede ser el beneficio por empleado. Los gestores de las empresas, especialmente las grandes, normalmente tienen la propensión a presentar buenas cifras de beneficios, por lo que el trabajador no tendrá muchas razones para dudar de cómo se ha calculado ese dato. En cualquier caso, si las empresas quieren que se vinculen salarios con productividad, tendrán que aceptar que los trabajadores controlen cómo se calcula ésta.
Finalmente, dejo otra pregunta para el debate. Si el sector privado vincula salarios con productividad, ¿qué ha de hacer el sector público? ¿Lo mismo? Y si también lo hace, ¿cómo se mide la productividad de un maestro?
TAGS RELACIONADOS
En Tuenti