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Murcia, 'tierra incógnita' en lo lingüístico

LA TRIBUNA DE 'LA VERDAD'

Murcia, 'tierra incógnita' en lo lingüístico

«Como es sabido, en todos los demás Estatutos de Autonomía figura ya el reconocimiento y protección de sus hablas»

21.02.11 - 01:05 -
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En relación a las hablas murcianas y a su posible reconocimiento en el Estatuto de nuestra Comunidad Autónoma, se ha producido un malentendido sobre el que es preciso hacer una aclaración, dada la importancia del asunto: la propuesta de la Asociación Cultural L'Ajuntaera (avalada por otras asociaciones de gran relevancia) ante la Asamblea Regional sobre este tema no propone, en absoluto, el reconocer el panocho como habla de la Región, como se ha podido malinterpretar, con las consecuencias no deseables que ello ha podido acarrear, pues el panocho tiene relación sólo con la comarca de la Huerta. Independientemente, claro, de los términos en que, en su caso, se pueda incluir el tema en nuestro Estatuto, hay que dejar claro que lo que se propone es la protección de «las hablas y modalidades lingüísticas de la Región de Murcia en toda su riqueza y variedad (…)». Como se puede ver, la petición no hace referencia al panocho, palabra que ni siquiera se menciona, sino a todas nuestras hablas, que constituyen un patrimonio inmaterial digno de conservar.
Como es sabido, en todos los demás Estatutos de Autonomía figura ya el reconocimiento y protección de sus hablas, como es el caso, reciente, de Extremadura, una comunidad semejante a la nuestra en este aspecto y que incorpora tal reconocimiento en la Ley Orgánica 1/2011, de 28 de enero, de reforma del Estatuto de Autonomía de la Comunidad Autónoma de Extremadura. Una vez que dicho reconocimiento estuviera explícitamente recogido en nuestro Estatuto de Autonomía se podrían llevar a cabo las acciones adecuadas para el estudio y protección de todas nuestras hablas, ya que es lamentable, y en eso creemos que estamos todos de acuerdo, que se estén perdiendo nuestras palabras de toda la vida. En este sentido, ya dijimos en esta Tribuna ('La Verdad', 23/11/2010) que nuestra Región, según el profesor Juan Antonio Sempere, es una «terra icognita», al no disponer de un Atlas Lingüístico, como lo tienen las otras regiones. No obstante, y a juzgar por los indicios, es probable que haya mucho material que se pueda aprovechar. Así una persona del prestigio de Manuel Muñoz Cortés escribía en El Libro de la Huerta, sobre el habla de esa comarca (que es, insistimos, sólo una de las variantes) que «tenemos bastantes materiales y se va a acometer decididamente con la aportación esencial de investigadores como el Dr. Muñoz Garrigós. Ya hay tres tesis doctorales, (dos dirigidas por mí), que delimitan o tratan en parte el habla huertana». Por otra parte, Francisco Gómez Ortín, autor del Vocabulario del Noroeste Murciano, editado en 1991, escribía en la introducción de dicha obra que un «agente que ha impulsado mi dedicación al acarreo de léxico ha sido la prevista publicación del Atlas Lingüístico de Murcia, en fase de preparación. Con este Vocabulario habremos aportado abundante materia prima, de suma ayuda para la ejecución de tamaña empresa». El mismo profesor J. A. Sempere dice tener a disposición las encuestas realizadas por él mismo, con las que ya elaboró su tesis sobre el Murciano. No se debe olvidar, en cualquier caso, el material que pueda haber disponible de las encuestas de las que hablaba Manuel Alvar, realizadas para el frustrado Atlas Lingüítico y Etnográfico de Murcia, además de lo que, en su caso, se pudiese aprovechar del parcialmente publicado Atlas Lingüístico de la Península Ibérica.
Aunque en todo esto tengamos que ser muy prudentes, y someterlo al juicio de los expertos, parece posible que se pueda contar con material aprovechable, a juzgar por los testimonios de las personalidades citadas, de cuya palabra no tenemos por qué dudar. También se dispone de estudios publicados sobre las hablas de otras comarcas, entre los que están, por ejemplo, los realizados por Ginés García Martínez y Emilia García Cotorruelo sobre el habla de Cartagena. Entonces, la inclusión del reconocimiento de nuestras hablas, de todas, en nuestro Estatuto de Autonomía, podría constituir el impulso para que se llevase a cabo la preparación y publicación de nuestro Atlas lingüístico, u obra equivalente, con el objetivo de hacer una obra reconocida y admitida por todos, lo que sin duda contribuiría como factor de identidad y de cohesión en una Región como la nuestra en la que no estamos sobrados de esos factores. No se trata de exigir nada, ni es el único tema a desarrollar, pero parece claro, en cualquier caso, que la gran cantidad de testimonios como de estudios e intentos previos hace que el tema sea importante y digno de ser concluido. Para terminar, y para los escépticos, hay que decir que no estamos hablando de una entelequia. Entre los testimonios a favor que aportamos el pasado 23/11/2010, en estas páginas, y que invitamos a leer (laverdad.es), hay que recordar un estudio reciente, realizado por profesores de nuestra Universidad, que avala el interés del tema.
En dicho estudio, titulado Identidad y Conciencia Regional en Murcia, los ciudadanos de la Región que fueron consultados opinan que lo que más les identifica es el habla. Es natural, pues, que nuestro Estatuto responda a esa realidad y que el tema lingüístico vaya cobrando la importancia que merece, pues conservar nuestras palabras, estudiar y conservar nuestro patrimonio lingüístico, además de honrar a nuestros antepasados, nos une a todos como Región y, como ya decía Justo García Soriano cuando hablaba del tema, engrandece a la Nación.
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