Restos de un templo datado entre los siglos I y II antes de Cristo, muros defensivos de época púnica, vestigios de fortificaciones romanas, parte de la muralla del Dean o Felipe V (siglo XVI), molinos salineros del XVII y casas modernistas del XVIII. El parque arqueológico del Molinete, que abrirá sus puertas previsiblemente este verano, mostrará gran parte de la historia de Cartagena con tan sólo hacer un recorrido de apenas 500 metros, por calles y plazas construidas a modo de mirador.
Será un gran museo al aire libre, de 26.000 metros cuadrados, el más grande enclavado en zona urbana de España, según el director de la excavación, José Miguel Noguera. Pero además servirá de zona de esparcimiento y ocio, que unida a la anterior darán todo un impulso al turismo cultural y patrimonial de la ciudad.
«Los restos de época púnica, bizantina y especialmente romana son los que que motivaron las primeras excavaciones y han dado sentido al proyecto», dijo el arqueólogo, dice Noguera tras realizar una visita a las excavaciones, acompañado por la alcaldesa, Pilar Barreiro, el delegado del Gobierno en Murcia, Rafael González Tovar, y varios concejales y técnicos que supervisan los trabajos.
La obra civil
En la actualidad, en la cima se trabaja en la restauración de los dos molinos de viento y otros restos como murallas y vestigios de viviendas. Al mismo tiempo la obra civil avanza «a buen ritmo», aseguró la alcaldesa, con la pavimentación de los paseos que dan acceso a las zonas arqueológicas y el acondicionamiento de las estancia, que tendrá como atractivo este nuevo mirador natural sobre la ciudad.
Los trabajos de recuperación del cerro costarán cuatro millones de euros y se incluyen en los Fondos Estatales (Plan E), aunque están bajo la gestión del Ayuntamiento de Cartagena.
La alcaldesa resaltó la importancia del proyecto no sólo por la envergadura de la inversión sino porque se está trabajando con joyas arqueológicas «que obligan a estar a diario al pie del cañón». Alabó el empeño, trabajo, agilidad y rigurosidad con la que están trabajando los arqueólogos «para que el yacimiento sea uno de los patrimonios arqueológicos más importantes de España». Unido a este al proyecto del Parque del Molinete se encuentra el de puesta en valor y protección de los restos arqueológicos de las calles Honda y Balcones Azules, que acomete el consorcio Cartagena, Puerto de Culturas.
Los restos serán cubiertos por una estructura metálica, que ya ha sido prácticamente montada.