El Ayuntamiento de Cartagena congelerá el próximo año los impuestos que están bajo su competencia, como la 'contribución' (el Impuesto de Bienes Inmuebles o IBI) y el 'sello' del coche (el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica). Respecto a las tasas y precios públicos, la decisión de si tampoco se suben depende un informe de los servicios de Hacienda.
Así lo anunció ayer la alcaldesa, Pilar Barreiro, quien defendió que su gobierno tiene como prioridades «que los cartageneros no se vean más lastrados aún ante las dificultades económicas provocadas por la crisis». Lo hizo tras el último Pleno ordinario y en presencia del concejal de Hacienda, José Cabezos, quien dejó a la regidora un anuncio que llega en mitad de la aplicación de un nuevo recorte de 7 millones de euros en los gastos corrientes ordenado por este último para garantizar el pago de, al menos, el 80% de las facturas con los proveedores.
La previsión del Gobierno Local es actualizar los impuestos, las tasas y los precios públicos de forma independiente a la aprobación de los presupuestos de 2011. La decisión sobre los dos últimos tipos de gravámenes afectará a cuestiones como el billete de los autobuses urbanos, la matriculación en las escuelas infantiles municipales o los recibos del agua y la recogida de la basura.
Respecto a los presupuestos (que este año fueron aprobados en junio), Barreiro argumentó que como «aún se están aprobando estos días en el Congreso medidas presupuestarias relacionadas con los ayuntamientos, es preferible esperar a que el Gobierno central diga su última palabra para poder incluir lo necesario en los presupuestos municipales».
Durante el Pleno, el concejal del PSOE Ángel Rafael Martínez preguntó si estaba previsto aprobar las cuentas del nuevo ejercicio económico antes de las elecciones municipales, que se celebrarán en mayo. Cabezos contestó: «Ya se lo he contestado por activa y por pasiva». Aludió así a que en sesiones anteriores había explicado que la crisis y la falta de financiación local por parte del Estado ponía por delante de los presupuestos dos cuestiones: el pago a los proveedores y las ayudas sociales a personas necesitadas.
El responsable socialista del área económica pidió también conocer el nivel de ingresos del Ayuntamiento durante este años en las distintas partidas presupuestarias.
Cabezos se comprometió a facilitarle una respuesta escrita, como en el caso una batería de cuestiones relacionadas con las cuentas de la empresa concesionaria del servicio de transportes urbanos, Tucarsa (formada por Alsa y el Ayuntamiento).
Críticas a la Plaza del Rey
El PSOE pidió aclarar si los 6,94 millones de euros que ha costado el servicio este año se corresponde bien con parámetros como el número de horas trabajadas por los conductores o el valor de la flota de vehículos, o si ha habido un error perjudicial para el consistorio.
También desde la oposición, la concejal no adscrita Carmen Martínez cuestionó el gasto municipal y en particular en el alumbrado de las calles. La edil criticó a la alcaldesa y el concejal de Infraestructuras, José Vicente Albaladejo, por emplear 400.000 euros en el «insólito bosque metálico de la Plaza del Rey», mientras que faltan farolas en lugares como la calle Río Sella de El Algar. La respuesta del grupo de gobierno, del PP, fue la misma que a todas las propuestas de esta ex edil socialista y su compañero Juan Luis Martínez: «No a la urgencia».