Tres triunfos locales en los tres partidos que cerraron ayer la jornada 15 de la Liga Adelante. El Tenerife-Granada se aplazó por los problemas ocasionados por la 'huelga' de los controladores aéreos. El Celta de Vigo aprobó con nota su exigente examen ante la UD Las Palmas (2-0) y se aleja siete puntos del séptimo clasificado, el Real Valladolid.
A pesar del resultado, el equipo vigués no vivió un partido cómodo. Su rival, pese a presentarse en Balaídos con importantes bajas, empezó imponiendo su juego ante un Celta que era incapaz de tener la pelota, algo inusual en el conjunto de Paco Herrera.
Sin embargo, en el minuto once, el Celta sacó a relucir su mejor arma, el contraataque. Alex López recuperó un balón en el centro del campo, abrió rápido a la banda para Quique de Lucas y un centro del catalán, ex del Efesé, acabó en el fondo de la red, después de que el despeje del meta Barbosa rebotase en las piernas de su compañero Aytami.
Un tanto que allanó el camino a los vigueses, desdibujados hasta ese momento por el juego de toque de los grancanarios. Sobre todo porque el gol fue un duro mazazo para los jugadores de Las Palmas. En la segunda parte, los de Paco Jémez, que siguió el choque desde la grada, se adueñaron del balón, aunque el Celta también amenazaba con sentenciar el partido cada vez que salía al contraataque.
En los últimos instantes, y con los visitantes volcados, el ex amarillo Roberto Trashorras pudo sentenciar pero Barbosa lo evitó con una espectacular mano. Sin embargo, el meta argentino nada pudo hacer poco después ante el potente disparo de Joan Tomás.
La ley de Trejo
Por su parte, el Rayo Vallecano se impuso (2-0) al Girona en un partido que se decidió en un minuto, el que transcurrió del 48 al 49, y en el que el argentino Óscar Trejo logró los dos goles que dejan a los de Sandoval una semana más en puestos de ascenso directo. La derrota corta la racha de seis partidos sin perder del Girona, que tendrá que vencer al Celta en la siguiente jornada para no coquetear con la zona peligrosa.
Por último, el Elche, que tuvo que remontar, ha roto con la racha de cinco partido sin ganar imponiéndose al Salamanca, que llegaba al Martínez Valero como el mejor equipo visitante de Segunda División. Juanjo adelantó a los charros, tras un fallo de la defensa local. El empate llegaría en un zapatazo de Palanca desde 30 metros al que Ribas, tapado por su defensa, no pudo responder. Linares y Generelo, con sendos disparos desde la frontal, dieron el triunfo al equipo de Bordalás.