1 EUSEBIO ABELLÁN PRESIDENTE DE LA CÁMARA DE COMERCIO DE LORCA
1. Reducir el dinero para altos cargos. El Gobierno regional tiene que adelgazar su administración un 50%, por lo menos. Hay un exceso de altos cargos y cargos intermedios de los que se puede prescindir.
1. No soy ningún experto ni tengo la información suficiente, pero podrían reducir funcionarios en la Comunidad o ajustando los sueldos, algo parecido a lo que ha hecho el Gobierno de Irlanda.
1. Hay miles de servicios que se solapan entre las administraciones públicas y deberían organizarse para no duplicar las prestaciones.
2. Sobran las campañas institucionales y la inversión en medios de comunicación públicos. No necesitamos pagar propaganda para que nos cuenten lo bien que lo hacen.
1. Recortar el presupuesto de eventos que se celebran fuera de la Región y de las ayudas a entidades que no son murcianas. El circuito de F-1 puede esperar. De esta forma, no se dejaría a cero la cultura popular.
1. Quitaría la campaña 'No typical' porque exige muchos recursos y su efectividad no es proporcional.
2. Eliminar todo el gasto superfluo y destinar ese dinero a iniciativas empresariales.
1. Los gastos en asesores, los de protocolo y representación se pueden suprimir.
2. Gastos de mantenimiento y equipamiento, como la papelería y material de oficina y el mobiliario.
1. Reducir los costes financieros y el gasto suntuario.
2. Centralizar servicios para reducir personal no funcionario.
1. Recortaría el gasto en grandes acontecimientos culturales y conciertos, sin tocar la red de museos y centros culturales.
2. Descargaría la Administración regional de la amplia nómina de asesores.
1. Suprimiría íntegramente la televisión regional.
2. Revisaría, reduciría o suprimiría, según los casos, todas las subvenciones a grupos o entidades sin ánimo de lucro.
1. Hay grandes inversiones en infraestructuras innecesarias, como el aeropuerto y la autopista Cartagena-Vera, que no se utiliza. Tradicionalmente se invierte poco en la agricultura y en la ganadería.
1. Devolver competencias al Estado, como sanidad, educación y justicia.
2. Acabar con el 'café para todos' en la Administración. Sólo estimular y premiar económicamente lo realmente productivo y que beneficie a los ciudadanos.
1. Determinadas ayudas sociales. Extremar la vigilancia para evitar el fraude entre los beneficiarios de estas ayudas.
2. Dejar de invertir en autovías y carreteras, con el fin de destinar ese dinero a lo realmente necesario.
1. Seguir con el ahorro del gasto corriente y replantearse las retribuciones de los funcionarios.
2. Aplicar criterios de productividad similares a los vigentes en el sector privado y también el copago en los servicios públicos para sensibilizar a los ciudadanos y evitar el abuso. Extender el concepto de economías de escalas a todos los ámbitos de la administración pública.
1. Recortar gastos no productivos, reducir el número de asesores y cargos de confianza.
2. Congelar la oferta de empleo público para simplificar la administración.
1. Reducción de personal (contratados y funcionarios), para ajustar plantillas a la situación actual.
2. Reducir o eliminar las inversiones que no tengan una rentabilidad clara y con resultados a corto plazo. Hay que dejar las grandes inversiones en infraestructuras para los momentos de bonanza.
1. Reducir el gasto social. Insistir sólo en gasto social es la vía perfecta para quedarse sin gasto social. Hay que incidir también en el gasto productivo.
2. Reducir el gasto corriente (personal, compra de bienes y servicios y transferencias corrientes) de una manera selectiva y no según la idea de 'café para todos'.
17 FÉLIX FAURA RECTOR DE LA UNIVERSIDAD POLITÉCNICA DE CARTAGENA
1. La televisión autonómica parece que en este momento podría ser una partida prescindible. 2. En cultura hay gastos discutibles. Los eventos puntuales que suponen grandes actos y que mueven muchos recursos en poco tiempo no son básicos para la formación del ciudadano.
1. Reducir costes de intermediarios en varias actividades. Aunque decidiendo bien, ya que muchos de estos gastos sí son útiles, mueven la economía y crean puestos de trabajo. Es más difícil de lo que parece. ¿El gasoil de la máquina quitanieves?
1. Hay un número disparatado de organismos oficiales en la Región.
2. Hay demasiados funcionarios, lo cual es improductivo. Ese dinero se debería invertir en mejorar las comunicaciones.
1. Reducir gastos de campañas políticas, ahora que están tan cerca las elecciones.
2. Lo más conveniente sería reducir también en la partida de festejos.
1. Reduciría el gasto corriente de los suministros. No supone mucho volumen pero es un gran gesto.
2. Recortaría los gastos de representación. Es crucial que no se toquen las partidas destinadas a infraestructuras y comercio exterior.
1. Reduciría los gastos corrientes, recortando las subvenciones a la televisión regional y racionalizando el funcionamiento de la administración autonómica. No descartaría, por ejemplo, concentrar algunas consejerías.
2. No entraría en aventuras muy costosas y de muy alto riesgo como la de Paramount.
1. Eliminar temporalmente las subvenciones a festejos.
2. Racionalizar los servicios y evitar duplicidades en los servicios; sobre todo, entre Estado y comunidad autónoma.
1. Revisar la presencia de la Región de Murcia en ferias y eventos promocionales en el extranjero.
2. Recortar subvenciones a asociaciones, clubes o entidades, siempre que no suponga la pérdida de puestos de trabajo o la eliminación de servicios básicos.
1. Durante los próximos dos años, reducción de horario y sueldo de los empleados públicos ociosos o de baja productividad.
2. También durante dos años, recortar el gasto sanitario con la introducción del copago.
1. Hay algunos proyectos, como puede ser la modernización de la Administración pública que pueden esperar. Así, podríamos mantener vivas nuestras tradiciones y señas de identidad, una labor que cada vez nos lo ponen más difícil.
1. Revisar los gastos superfluos y racionalizar los dedicados a recursos humanos en todos los sectores públicos.
2. Ajustar el número de funcionarios a las necesidades reales en cada uno de los servicios.
1. Supresión o recorte en gastos, por ejemplo en algunas celebraciones que se están haciendo, y en protocolo, dietas, teléfonos, etc.
2. Replanteamiento general de las empresas públicas, considerando posibles fusiones, supresiones, recortes y optimizaciones.
1. Han malgastado el dinero en el aeropuerto de Corvera. Esos fondos se podrían haber invertido en crear más empleo y mejorar las comunicaciones. Hay carreteras, como los enlaces de la ronda norte de Cartagena, que son tercermundistas.
1. Bajaría los sueldos de políticos y diputados a niveles de profesor de instituto, quitaría sus gastos de representación y móviles de empresa.
2. Eliminaría proyectos que no tengan vocación de igualar las posibilidades e infraestructuras de todos los ciudadanos.
1. Suprimiría la mayor parte de las grandes infraestructuras presupuestadas, empezando por las tres autovías que en 2011 nos cuestan 213 millones: Caravaca-Lorca, Caravaca-Jumilla y Yecla-Santomera.
2. Revisar las políticas de los grandes eventos turístico-culturales; son acciones aisladas que ni siquiera para el turismo tienen sentido.
1. Los asesores suponen un gasto que puede recortarse, al igual que los presupuestos para publicidad y representación
2. Analizar las necesidades reales de personal en la Administración y reenfocar y reasignar los recursos. Sería interesante saber qué áreas resultan más productivas y cuáles menos.
1. Hay demasiados empleados públicos y amortizaría puestos en algunos años. Parte del dinero ahorrado lo destinaría a actividad empresarial, que genera riqueza, puestos de trabajo y pago de impuestos.
1. Recortaría el número de los asesores, son demasiados e innecesarios.
2. Reducir las empresas públicas (como el Auditorio, La 7, la Biblioteca) para potenciar en su lugar la iniciativa privada.
1. Reducir el presupuesto de la televisión pública.
2. Replantearse con fórmulas imaginativas la financiación de algunas infraestructuras para afrontarlas a medio y largo plazo.
1. Los presupuestos son necesarios y hay que amoldarlos a las realidades. No habría que tocar nada, siempre que sea equitativo y justo el reparto.
1. Suprimir los gastos de publicidad. En estos momentos de ajuste, la publicidad de la gestión es prescindible.
2. Podría prescindirse de la televisión autonómica porque contamos con muchos medios de comunicación.
1. En educación habría que optimizar los recursos. Por ejemplo, hay varios centros de profesores y recursos en la Región, cuando sería suficiente y menos costoso centralizar sus servicios en un Instituto de Formación del Profesorado.
1. Ahorraríamos 35 millones con el cierre de la televisión autonómica o su privatización total.
2. Acabar con las subvenciones a dedo a organizaciones, fundaciones y asociaciones que no hayan pasado por el filtro de una convocatoria pública.
1. En Cultura habría que cambiar de consejero por haber demostrado con creces que no ha sabido invertir el dinero de los murcianos. Ha gastado muchísimo en proyectos caprichosos.
2. Habría que pagar a los funcionarios en función de su rendimiento y sobran altos cargos y políticos con sueldos sobredimensionados.
1. Hay muchas asistencias técnicas que están externalizadas y que podrían desempeñarlas los funcionarios.
2. Reducción de los gastos de la radio y la TV públicas, que me parecen un dispendio.
1. Recortar todo lo que sea gasto corriente no productivo, salvando la educación y la sanidad.
2. Plantearse aplazar inversiones o buscar la coparticipación del sector privado en su financiación.
1. Cerrar las consejerías por las tardes y controlar el rendimiento de los funcionarios. Y en adelante amortizar plazas de funcionarios.
2. Hay muchos gastos de administración y en gran parte son innecesarios.
1. Reducir el presupuesto para cargos de libre designación y asesores.
2. Los miembros del Ejecutivo también deberían reducirse el sueldo y las dietas.
1. Entregaría todas las competencias y atribuciones de la Administración autónoma al Gobierno central y suprimiría su estructura. Con una especie de Diputación, como pasaba antes, sería suficiente.
1. Se debería contener el gasto farmacéutico implantando monodósis y potenciando medicamentos genéricos. Es una posibilidad de ahorro que no supone un deterioro de la sanidad pública.
1. Reducir drásticamente el presupuesto de la televisión autonómica.
2. Disminuir el número de funcionarios de la Administración.
1. Eliminaría ciertos eventos o acontecimientos pseudoculturales del modelo de 'Manifesta 8'.
2. Suprimiría la subvención a los coches de carreras y otras campañas absurdas como la de 'No Typical'.
1. El gasto en sanidad puede recortarse privatizando algunos servicios y áreas. Sería interesante unificar algunas consejerías.
2. Controlar el rendimiento de los funcionarios para incentivar a los que más rinden.
1. Recomponer el sistema tributario con un criterio de mayor progresividad, recuperando algunos impuestos eliminados en momentos en los que eso se podía permitir.
2. Reducción de altos cargos y recomposición y adelgazamiento de las empresas públicas.
1. No más esculturas en las rotondas.
2. Si hay que reducir en educación, que se retiren las subvenciones a los centros privados.
1. Rebajar sueldos de altos cargos, sus viajes y dietas.
2. No son necesarias inversiones si existen proyectos paralelos, como pasa con la autovía del Reguerón y la Costera Sur.
1. Reducir o quitar el gasto que se destina a la promoción turística porque no está teniendo el efecto que se esperaba.
1. El mayor recorte lo aplicaría a los funcionarios. Deberían cobrar en función de objetivos cumplidos y productividad y, como pasa en otros países, se debería poder despedir llegado el momento.
1. Recortes en gasto corriente (personal, luz, gas, alquiler de edificios...). Ese dinero se necesita para inversión.
2. Recortes en el ámbito de la agricultura o la cultura. Hay aspectos que son prescindibles y se pueden recuperar tras la crisis.
1. Me centraría en una. Reducir la partida destinada a los funcionarios. Hay que buscar más productividad y eso pasa por racionalizar el trabajo con menos funcionarios.
1. Gran recorte a la televisión autonómica, que no aporta nada al panorama televisivo actual.
2. Austeridad máxima para los cargos públicos, que se gastan un dineral en móviles, coches oficiales, viajes en primera, hoteles de lujo...
1. Recortar en la campaña de la Fórmula 1, la televisión autonómica y aplazar algunas carreteras.
2. Incrementar los ingresos vía impuestos progresivos, obteniendo más de quienes más tienen.
1. Reducir la partida de personal, como hemos hecho todos por necesidad.
2. Eliminar los parches, por ejemplo, las obras del AVE, puesto que como está planteado no interesa.
1. Eliminar toda la publicidad institucional y las ayudas a los clubes deportivos y a la Fórmula 1.
2. Eliminar fundaciones y consorcios y controlar las ayudas a determinados proyectos de calado social.
1. Conseguir que el capital privado participe en la dotación para investigación.
2. Ahorro en gasto sanitario, recetando menos medicamentos o pidiendo menos pruebas complementarias innecesarias.
1. Recortes en la televisión pública autonómica.
2. La Dirección de Costas debería suspenderse hasta que no solucione el desaguisado de la Pescadería de Santiago de la Ribera.
1. Eliminar la televisión autonómica. No cubre ningún servicio que no esté cubierto.
2. Con un copago leve se reduciría el gasto sanitario. Pondría criterio en el gasto personal y el ciudadano sabría lo que valen las cosas.
1. La administración se debe simplificar y flexibilizar al máximo para recobrar el origen para el que nació: servir a los individuos.
1. Recorte generalizado de los gastos de personal en todos los organismos públicos.
2. Evitar las políticas de subsidio/subvención a fondo perdido para sustituirlas por políticas de incentivo/resultado.
1. Recortar en actividades culturales y fiestas locales.
2. Disminución de gastos suntuarios y de los que genera el posible exceso de personal.
1. Dejaría fuera la campaña 'No Typical' porque no creo que haya sido efectiva.
2. Proyectos como 'Manifesta 8', la Bienal o el PAC no merecen tanta inversión económica.
1. Reducir los gastos relacionados con altos cargos (viajes, comidas...), reducir en bienes muebles y optimizar los que tienen.
2. Reducir las inversiones millonarias en imagen (Escudería Hispania y 'No Typical')
1. Reduciría el capítulo 2 y 4 de gastos corrientes y en la puesta en marcha de nuevos proyectos. Es la mejor opción para así mantener las infraestructuras existentes y actividades ya consolidadas.
1. No recortaría en nada. Sostendría los presupuestos para generar riqueza. El endeudamiento es necesario siempre y cuando produzca un beneficio.
2. No recortaría nunca aspectos sociales, como deporte o tercera edad.
1. Recortaría en cargos de confianza.
2. Invertir más en crear empleo, en la pyme y ayudar a los más necesitados.
1. Limitación salarial maxima y equiparar al sector privado las percepciones salariales en las administraciones.
2. Supresión de subvenciones no relacionadas con la actividad principal de los organismos intermedios.
1. Cerraría la Asamblea Regional. Si los políticos trabajaran más no harían falta tantos.
2. Hay centros culturales oficiales que nadie visita porque a nadie interesan. Recurrir esta partida.
1. Suprimiría las subvenciones a la Iglesia y a los colegios religiosos.
2. Como segunda opción recortaría ciertas obras públicas sin sentido.
1. Eliminar alquileres de inmuebles y optimizar los edificios públicos. Se puede ahorrar mucho en agua, luz, teléfono...
2. Renegociar a la baja los intereses de la deuda de la Comunidad.
1. El capítulo de personal es uno de los más importantes del gasto; habría que moderar la oferta de empleo público.
2. Externalizar la gestión de los servicios públicos para mejorar la eficiencia y ampliar las medidas de austeridad en las empresas públicas.
1. Reducir gastos de protocolo y representación. Las celebraciones y eventos deben enfocarse de otra manera para no ocasionar gastos.
2. La televisión autonómica debe suprimirse o reducir drásticamente.
1. En crisis es necesario recortar subvenciones a deportes sin repercusión alguna y que no devuelven nada de lo subvencionado.
1. Es urgente recortar los sueldos de los políticos y los 'caprichitos' del consejero de Cultura.
2. Revisar las subvenciones a los colegios concertados y apostar por la educación pública.
1. Reducir el presupuesto de la televisión autonómica. Hay una oferta privada variadísima en la Región.
2. Recortes en la cultura. Hay algunos asuntos que se pueden eliminar para recuperar más adelante. Hay que priorizar.







