Vivimos en un mundo sometido a procesos de cambio continuo cada vez más constantes y rápidos lo que nos obliga, más que nunca, a reflexionar con una mirada distinta sobre el desarrollo futuro de nuestro territorio, entendido como soporte esencial para el avance de la innovación. En este sentido, es destacable la importancia del territorio, desde el punto de vista económico, empresarial y social, para el desarrollo de la sociedad en su condición de soporte de valores, historia, tradición y cultura, pero también debe ser entendido como receptor de las nuevas actividades económicas que pueden contribuir a impulsar a nuestra Región hacia un futuro mejor.
Entre estos cambios estructurales, destaca la consolidación del talento y de una economía del conocimiento que surgen como la referencia imprescindible sobre la que asentar una etapa de desarrollo y como el concepto clave que debe abarcar al conjunto de nuestras actividades productivas para garantizar la sostenibilidad, la competitividad y la cohesión social. En este entorno de transformaciones y globalización, la Innovación es la principal respuesta con la que contamos para afrontar los nuevos retos y mantener nuestras expectativas de calidad de vida, desarrollo económico y sostenibilidad ambiental.
La innovación es el camino fundamental para consolidar de manera decidida y firme el crecimiento de la Región. Los territorios mejor posicionados hacia el futuro son, sin duda, aquellos abiertos a la atracción de talento, preocupados por la formación y con una actitud orientada al fomento de la innovación.
Ejemplos como la reciente obtención del Campus de Excelencia Internacional 'Mare Nostrum 37/38', son ejemplos de lo indicado, y de que la mejor política es aquella que sin prisa pero sin pausa apuesta por las infraestructuras, por el talento, por las universidades, por los centros de investigación, por la internacionalización y la cooperación territorial, entre otros. Eso es lo que se ha hecho en esta Región. Los hechos lo corroboran. En esta línea estamos trabajando desde el Gobierno de la Región de Murcia, ya lo hemos visto con la 'unión por el Mediterráneo', las ciudades y territorios dinámicos y atractivos como elementos centrales de los ecosistemas de innovación en una etapa en la que las reglas de localización de las actividades más avanzadas están cambiando.
Los nuevos espacios de la innovación ya no se ciñen únicamente a los parques tecnológicos de la etapa precedente. Los territorios de éxito son los que apuestan por la innovación, enfatizan el urbanismo de ideas, investigan sus singularidades y sus oportunidades, y desarrollan su capacidad para aprender de su propia experiencia y de la experiencia de los demás. Apuestan por la I+D+i desde el convencimiento de que en el siglo XXI el mayor riesgo es permanecer inmóvil y no ser capaces de innovar, porque si hay que correr mucho para estar en el mismo sitio, mucho más hay que hacer para avanzar. Propiciar un entorno permanente de investigación y generación de innovaciones sobre nuestro territorio es por tanto uno de los factores fundamentales para mantener los niveles de desarrollo de la Región de Murcia, asegurar la competitividad de nuestras empresas, garantizar la sostenibilidad y la cohesión social en los procesos de desarrollo.
En esta línea de trabajo, estamos configurando estructuras de gestión innovadoras para facilitar el paso de las ideas a la realidad en un contexto complejo y cambiante como el actual. Debemos promover a las sociedades vehiculares como verdaderos motores, tractores y palanca, que se plantean como instrumentos operativos capaces de llevar a cabo determinados proyectos estratégicos que van a transformar positivamente nuestra Región en los próximos años.
El objetivo de las mismas radica en incubar iniciativas e incentivar al sector privado para que impulse el desarrollo de proyectos que son de interés colectivo y carácter estratégico para nuestra Región. Varios ejemplos ya hay en marcha y próximamente se conseguirán otros. Y todo por que existe, como decía, el 'caldo de cultivo', o sea el talento, los centros de investigación, las universidades, las empresas, las infraestructuras, las inversiones… Consiste en identificar proyectos singulares, invirtiendo en el diseño de los mismos, en la tramitación administrativa y en la gestión necesaria para la creación de sociedades u órganos específicos para el desarrollo de cada uno de esos proyectos. En ellas participarán socios institucionales vinculados al Gobierno Regional, entidades financieras y centros de investigación de ciudades con experiencia y visión internacional. Con esta estructura se garantiza el componente institucional, el financiero y el componente de I+D+i en la estructura de nuestro territorio.
Estas estructuras innovadoras responden a tendencias actuales como el partenariado público-privado en fase inicial, la búsqueda de mecanismos de gestión más adecuados al nuevo contexto y disponen de una gran capacidad operativa. Son una apuesta estratégica para impulsar proyectos de interés regional que contribuyan de forma eficaz a la innovación y desarrollo del territorio de nuestra Región. En definitiva este Gobierno Regional, de la mano de toda la sociedad, mira y hace futuro sin olvidar el presente.