Por fin se rompió el maleficio y el Caravaca logró puntuar fuera de El Morao. No se logró la victoria pero el empate conseguido por los pupilos de Paco Pliego dejó muy buen sabor de boca a los caravaqueños, que festejaron el primer punto logrado fuera de casa. El fuerte viento reinante marcó el desarrollo del juego de ambos, pero también fue clave para el resultado la buena defensa del equipo de la Ciudad de la Cruz, que rayó a gran altura.
El equipo melillense apenas puso en apuros a Sergio Caballero, que ayer fue titular en la portería del Caravaca, excepto en el gol de penalti de Andrés Ramos, con el que el equipo local lograba adelantarse. El Caravaca se adaptó mejor a las inclemencias del tiempo, ante un Melilla al que le faltó profundidad en su juego de ataque, neutralizado una y otra vez.
Durante los primeros compases del partido, ambos equipos intentaban hacerse con el control del centro y con el dominio del balón. El conjunto murciano salía bien en las jugadas al contragolpe. Elías y Rojas llegaban con peligro al área defendida por Dorronsoro, principalmente el primero, que fue una auténtica pesadilla para la defensa melillense, a la que trajo en jaque con su gran trabajo en ataque.
La primera ocasión fue para Elías al rematar un lanzamiento de falta que salió rozando el poste derecho. Minutos más tarde un saque de esquina botado por Elías fue rematado de cabeza por Kiko, pero el cuero se marchó.
El conjunto de Andrés García Tébar reaccionó y también dispuso de sus ocasiones, la primera tras una incursión de Víctor Bravo que fue rematada por Guille Roldán, pero su lanzamiento se marchó fuera.
La mejora del juego melillense tuvo su recompensa con un gol a falta de tres minutos para el descanso. El colegiado señaló una pena máxima por mano de Gavilán dentro del área, cuando intentaba despejar un lanzamiento de Guille Roldán, y Andrés Román batió a Sergio. El Caravaca salió más enchufado tras el descanso y consiguió el empate que acabó desconcertando al Melilla. Rojas remató de cabeza un centro de Carlos Rivera batiendo a Dorronsoro. Con el partido igualado, el Melilla movía bien el balón, pero sin apenas profundidad. El Caravaca lo intentó en jugadas al contragolpe y a punto estuvo Rojas, en el minuto 69, de mover el marcador, pero su remate se marchó alto. También dispuso de dos ocasiones la Unión Deportiva. En el minuto 79, Nacho Aznar se deshizo de dos contrarios, pero ninguno de sus compañeros pudo rematar su centro. La última fue en el tiempo añadido con un lanzamiento de falta al borde del área.