La Universidad de Murcia y la Universidad Politécnica de Cartagena afrontan desde mañana una de las semanas más importantes de sus respectivas historias, que desde hace unos meses se escriben con la misma tinta. Una auténtica final para hacer soñar a la enseñanza superior de la Región y a la sociedad murciana en general. Y «las finales están para ganarlas», según decía esta semana el vicerrector de Investigación de la Universidad de Murcia, Juan María Vázquez, parafraseando a Luis Aragonés, que puso de moda la sentencia poco antes de disputar el último encuentro de la Eurocopa 2008. Aquella que España acabó levantando bajo una lluvia de confeti.
Después de años de trabajo y tras superar la primera fase de la convocatoria, las dos universidades presentan el martes en Madrid el proyecto Campus Mare Nostrum, con el que pretenden obtener la calificación de Campus de Excelencia Internacional. Un mero título, pero que implica una profunda modernización y potenciación de los recursos de los centros y que situaría a los dos centros en la elite de la docencia y la investigación europea a medio y largo plazo. Campus Mare Nostrum se juega la vida en esta final contra otros 21 proyectos de 37 universidades españolas, que también se presentarán el martes. Será una comisión internacional, integrada por nueve expertos de diferentes ámbitos de conocimiento, la que decida qué proyectos ganan esta edición de la convocatoria del Campus de Excelencia Internacional, promovida por el Ministerio de Educación y el Ministerio de Ciencia e Innovación para potenciar la universidad española. La decisión no se conocerá hasta el miércoles a última hora o el jueves.
La delegación murciana parte a Madrid mañana para tomar posiciones y «adelantar gestiones», según Vázquez, de cara a la 'finalísima' del martes. Las dos universidades de la Región salen al estrado en novena posición. Las presentaciones, que se desarrollarán en el salón de actos de Centro Superior de Investigaciones Científicas a partir de las diez de la mañana, durarán diez minutos y el Campus Mare Nostrum se exhibirá después del proyecto de la Universidad de Castilla La Mancha y antes de la iniciativa de la Universidad de Barcelona.
Aunque a priori no hay favoritos, lo que sí es cierto es que la organización de la convocatoria aplaude con especial interés los proyectos 'agregados' y aquellos que miran hacia la cooperación transfronteriza en innovación e investigación. De hecho, el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, piropeó hace unos días el proyecto de la Universidad de Murcia. Según la información publicada en 'ABC' esta semana, Gabilondo alabó en un acto público las propuestas de Canarias y Murcia por estar orientadas a la cooperación internacional, un valor que consideró «debe incorporarse a ese tipo de iniciativas».
El ministro, sin querer 'decantarse' por ningún proyecto, dijo que el Campus Mare Nostrum presenta «un campus euromediterráneo» que también conviene a España porque apuesta por trabajar en la innovación vinculada a la cooperación internacional.
Con estas premisas, ¿qué posibilidades tiene la Región de Murcia de tener un Campus de Excelencia Internacional a partir del jueves? En principio, muchas. Además de que las dos universidades conforman uno de los siete proyectos agregados (suma de universidades en el mismo proyecto), el 'leit motiv' de la iniciativa murciana es el Mar Mediterráneo, un elemento clave en el que la Región tiene mucho que decir y que aportar y sobre el que giran y girarán muchos programas de investigación internacionales. Los tres pilares sobre los que se asienta el proyecto son: calidad de vida y tecnologías sanitarias; bioeconomía basada en la agroalimentación, y tecnologías navales y del mar.
Son las tres armas con las que el Campus Mare Nostrum se tendrá que batir el cobre el martes para ganar al resto de las universidades. Entre ellas, como rivales más potentes de los dos centros públicos de la Región, según fuentes consultadas, se encuentran las de Vigo, Santiago y La Coruña, que concurren juntas con el Campus 'Knowledge in depth'; el Campus Iberus, en el que participan las universidades de Zaragoza, Lleida, La Rioja y Navarra (abarcando, además, cuatro comunidades autónomas); Canarias, con el Campus Atlántico Tricontinental; Sevilla y Málaga, con el proyecto Andalucía TECH, o el campus que han diseñado seis universidades de Andalucía en torno a Medio Ambiente, Biodiversidad y Cambio Global.
Pero, ni oficial ni extraoficialmente, hay favorito alguno. Todas tienen las mismas posibilidades. Además, no hay un número cerrado de proyectos elegibles. Pueden ser dos o veinte, aunque las previsiones se mueven en torno a las diez menciones de campus de excelencia. Quizá menos. Sin embargo, y según Juan María Vázquez, la posición de la Región de Murcia en esta fase final es «idónea». Las fortalezas de este proyecto, además de la agregación y la cooperación internacional, pasan por la «complementariedad de las dos universidades y la potencia territorial del campus», con zonas marinas únicas en el mundo (la costa regional es la 'frontera' entre las aguas del Atlántico y las del Mediterráneo) y superficie desertizada que, combinadas, pueden hacer de Murcia «un gran laboratorio».
Fuertes apoyos
Además, las más de cien adhesiones que ha conseguido el proyecto (centros tecnológicos, empresas, organizaciones, institutos, fundaciones, etcétera) conforman un 'collage' propicio para potenciar las sinergias existente entre las instituciones colaboradoras y los objetivos estratégicos del campus. Mare Nostrum cuenta entre los organismos agregados con instituciones investigadoras tan potentes como el CEBAS-CSIC, el Instituto Español de Oceanografía, la red de hospitales públicos de la Región o la Fundación Euro Mediterránea del Agua.
«Hay que sumar al proyecto el Observatorio Oceanográfico Costero, que estará situado en Cartagena, y la Plataforma de Recursos Hídricos», recuerda el consejero de Universidades, Empresa e Innovación, Salvador Marín. Son dos infraestructuras científico tecnológicas consideradas 'singulares' por el Gobierno central, que impulsa junto con el autonómico estas dos plataformas destinadas a la innovación y el desarrollo. Marín resalta también la implicación de las empresas líderes en la Región: Hero, Grupo Fuertes, Hefame, Navantia y la Agrupación de Empresas Innovadoras Naval y del Mar. El Campus de Excelencia cuenta además con el apoyo de los agentes sociales y de la Fundación Innova España, que integra entre otros a Proexport y Fecoam.
Dinamizar la economía
Con todo este inmenso potencial detrás, las expectativas de cara al martes son positivas. «Estamos animados y convencidos de que el proyecto es muy bueno y debe ser seleccionado», explica Félix Faura, rector de la UPCT. Mare Nostrum es un campus «con una seña de identidad muy específica y de mucho futuro», añade. El objetivo último es «ser un dinamizador de la economía regional, identificando y tratando de resolver problemas vinculados al Mediterráneo que comparten distintos países», subraya el vicerrector de Investigación de la UMU, Juan María Vázquez. Sus impulsores están convencidos de que el Campus de Excelencia daría un empujón al crecimiento regional.
Las dos universidades públicas ofrecen, conjuntamente, datos que hablan por sí solos de la fortaleza de la propuesta murciana: 31 centros docentes, 68 titulaciones de grado, 725 investigadores agregados, 36.350 alumnos, 81 máster y 64 programas de doctorado.
Con el campus Mare Nostrum, se espera pasar de las 142 patentes actuales de la UMU y la UPCT a 190 en 2015. De las actualmente 1.284 publicaciones científicas a 1.700, de 221 tesis doctorales anuales a 260, y de 12.500 estudiantes en prácticas en empresas a 17.000. También la economía regional se vería potenciada, según los estudios realizados. Podría haber un impacto de hasta 300 nuevos empleos. El personal dedicado a la I+D aumentaría un 5%, y también se incrementaría la productividad industrial e incluso el PIB, gracias al impulso investigador. Los deberes están bien hechos. Ahora sólo queda esperar al examen del martes.
La Universidad de Murcia y la Universidad Politécnica de Cartagena afrontan desde mañana una de las semanas más importantes de sus respectivas historias, que desde hace unos meses se escriben con la misma tinta. Una auténtica final para hacer soñar a la enseñanza superior de la Región y a la sociedad murciana en general. Y «las finales están para ganarlas», según decía esta semana el vicerrector de Investigación de la Universidad de Murcia, Juan María Vázquez, parafraseando a Luis Aragonés, que puso de moda la sentencia poco antes de disputar el último encuentro de la Eurocopa 2008. Aquella que España acabó levantando bajo una lluvia de confeti.
Después de años de trabajo y tras superar la primera fase de la convocatoria, las dos universidades presentan el martes en Madrid el proyecto Campus Mare Nostrum, con el que pretenden obtener la calificación de Campus de Excelencia Internacional. Un mero título, pero que implica una profunda modernización y potenciación de los recursos de los centros y que situaría a los dos centros en la elite de la docencia y la investigación europea a medio y largo plazo. Campus Mare Nostrum se juega la vida en esta final contra otros 21 proyectos de 37 universidades españolas, que también se presentarán el martes. Será una comisión internacional, integrada por nueve expertos de diferentes ámbitos de conocimiento, la que decida qué proyectos ganan esta edición de la convocatoria del Campus de Excelencia Internacional, promovida por el Ministerio de Educación y el Ministerio de Ciencia e Innovación para potenciar la universidad española. La decisión no se conocerá hasta el miércoles a última hora o el jueves.
La delegación murciana parte a Madrid mañana para tomar posiciones y «adelantar gestiones», según Vázquez, de cara a la 'finalísima' del martes. Las dos universidades de la Región salen al estrado en novena posición. Las presentaciones, que se desarrollarán en el salón de actos de Centro Superior de Investigaciones Científicas a partir de las diez de la mañana, durarán diez minutos y el Campus Mare Nostrum se exhibirá después del proyecto de la Universidad de Castilla La Mancha y antes de la iniciativa de la Universidad de Barcelona.
Aunque a priori no hay favoritos, lo que sí es cierto es que la organización de la convocatoria aplaude con especial interés los proyectos 'agregados' y aquellos que miran hacia la cooperación transfronteriza en innovación e investigación. De hecho, el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, piropeó hace unos días el proyecto de la Universidad de Murcia. Según la información publicada en 'ABC' esta semana, Gabilondo alabó en un acto público las propuestas de Canarias y Murcia por estar orientadas a la cooperación internacional, un valor que consideró «debe incorporarse a ese tipo de iniciativas».