Tiene un palmarés envidiable en el mundo del kick-boxing. Ya tiene dos Campeonatos del Mundo, tres de Europa y nueve de España. Buscando experiencias nuevas ha desembarcado en el boxeo y a la primera ya ha ganado el Campeonato de España absoluto en el peso pluma. Tiene agallas, sueña con ser policía en un futuro inmediato y no se siente como un bicho raro.
-¿Cansada?
-Un poco. Quería probarme en el Campeonato de España y al final he ganado. Me he deshecho de dos boxeadoras madrileñas de máximo nivel y es para estar contenta, aunque el combate final sólo haya durado cuatro asaltos de dos minutos. En esta prueba si una mujer pega duro puede llegar muy lejos.
-¿Tiene salud el boxeo?
-Para mí, sí. Yo pienso seguir aunque no voy a abandonar el kick-boxing. De hecho, ahora hay un Campeonato de Europa en Puerto Lumbreras en el que voy a competir en la clase K1. Está por debajo de otros deportes, pero está cada vez mejor. La lástima es que no lo practiquen muchas mujeres en la Región y siempre tenga que combatir con gente de fuera. La gente lo puede practicar sin competir. Tiene fama de deporte para hombres y no es así. Se puede practicar sin dejar de ser femenina. El prototipo de boxeadora 'machorra' es falso. Yo, incluso, tengo una hija.
-¿Compensa en lo económico?
-No. Yo recibo una ayuda del Ayuntamiento de Puerto Lumbreras, pero tengo que tirar de mi familia. Eso sí, la marca Tan Sport me suministra todo el material aunque necesito un promotor que me consiga patrocinios de empresas grandes. Tenemos que viajar por todo el mundo y corremos con un montón de gastos de preparadores, hoteles, comidas, vuelos, etc. Hay torneos que tienen premio económico pero es un porcentaje bajo respecto a los gastos.
-¿Va para policía?
-Lo estoy intentando. Me estoy preparando para las oposiciones porque es una profesión que me gusta. Aunque no puedo dedicarle el tiempo que me gustaría, ya que si le robo seis u ocho horas al entrenamiento diario no podría competir a un buen nivel.
-Mucha gente puede llegar a pensar que es un deporte que genera violencia.
-Ni mucho menos. Tiene sus reglas y fuera del combate se respira un gran ambiente. Puedes pelearte sobre la lona con gente con la que luego te tomas dos coca colas. Te puedes pegar pero una vez que terminas lo primero que haces es abrazarte a tu rival.