La crisis aprieta fuerte. Pero, en lo que se refiere a la Educación, parece que no ahoga. Las dos universidades públicas de la Región, que ayer celebraron de forma conjunta la apertura oficial del curso académico, respiraron con un poco más de alivio después de escuchar al presidente de la Comunidad, Ramón Luis Valcárcel, decir que los «proyectos estratégicos» de la Universidad de Murcia (UMU) y de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) «van a seguir recibiendo la financiación acordada» dentro del acuerdo 2007-2011. Toda una declaración de intenciones en plena negociación de los presupuestos con los que contarán los dos centros el próximo año, que sufrirán recortes -sí o sí- en partidas que aún están por designar. Lo que dejó ayer claro Valcárcel es que esos proyectos estratégicos, entre los que se encuentran el Campus de Ciencias de la Salud de la UMU o la Escuela de Arquitectura de la UPCT, son «prioridades» para el Gobierno regional. En este sentido, Valcárcel hizo referencia de forma especial al Campus Mare Nostrum, el proyecto con el que ambos centros optan a la calificación de 'Campus de Excelencia Internacional' y que ha provocado que, por primera vez en la historia, la apertura de curso en la UMU y la UPCT se celebre de forma conjunta. Según el presidente de la Comunidad, el proyecto «contribuirá, de manera especial, a la modernización y al cambio productivo de la Región, impulsando la creación de empleo, la transferencia de tecnología y la innovación empresarial». Además, dijo que «atraerá a la Región a profesionales, investigadores y estudiantes de otros países, promoviendo, además, la internacionalización de nuestro sistema regional de I+D+i».
Por otro lado, Valcárcel se refirió al futuro acuerdo de financiación 2012-2016 que el Gobierno regional empezará a negociar con las universidades públicas a partir del año que viene y dijo que esa financiación «incidirá directamente en la competitividad de cada universidad». Así, «se establecerá, de acuerdo con las universidades, un plan de inversiones para construcción y equipamiento de infraestructuras docentes e investigadoras, priorizado de acuerdo con las previsiones contenidas en sus planes estratégicos. Y es nuestra intención apostar por que una parte de esta financiación esté ligada al cumplimiento de objetivos, con indicadores de docencia, investigación y gestión, primando la eficiencia, el ahorro y la sostenibilidad, pero también la cooperación con las empresas o la inserción laboral de titulados». Es decir, que a más rendimiento, más recursos.
En este sentido, el rector de la Politécnica, Félix Faura, dijo en su discurso que «aunque el escenario financiero es malo, ahora es cuando debemos comprobar que hablar bien de la Educación y de la I+D+i es algo más que retórica», y recordó que las inversiones en la universidad «revierten en generaciones posteriores».
Además, y tras subrayar los «esfuerzos» realizados en el proceso de adaptación de las universidades al Espacio Europeo de Educación Superior, Valcárcel advirtió de que «tienen que producirse nuevos cambios en este proceso de transformación de la Universidad, por lo que hay que abordar otros aspectos tales como la gobernanza o la financiación». En lo referente a la gobernanza, fuentes de la Universidad de Murcia aseguraron que lo que plantea el presidente Valcárcel de cara al futuro es cambiar el sistema de elecciones de las universidades «para que los respectivos gobiernos universitarios rindan cuentas no sólo a la comunidad universitaria, sino a toda la sociedad». Una propuesta que implicaría cambios en las leyes estatales y que, según el rector de la UMU, José Antonio Cobacho, «no es prioritaria».
'Avalancha' en las aulas
Por otro lado, el curso se inicia en ambas universidades con un importante aumento del número de solicitudes propiciado por la crisis económica, según destacó el rector de la UMU, y que ha provocado que prácticamente todos los estudios tengan este año 'numerus clausus', incluidas algunas carreras que tradicionalmente no han tenido límite de plazas, como Derecho. Aunque aún no hay datos concretos sobre el procentaje de incremento -aún continúa abierto el plazo de matriculación-, lo que sí se conoce es que el número de alumnos, entre la UMU y de la UPCT rozaba ya los 40.000 el curso pasado. En este sentido, Cobacho aseguró sentirse «frustrado por no poder acoger en las aulas a todas las personas que quieren estudiar, pese al esfuerzo que realizan las universidades y la administración regional».
Félix Faura, por su parte, indicó que en el nuevo curso, el número de alumnos se ha incrementado «mucho», incluso en titulaciones como navales e ingeniería civil y de edificación que tenían una menor demanda y que ahora han tenido una demanda «notable».
Por su parte, el consejero de Universidades, Empresa e Investigación, Salvador Marín, aseguró a 'La Verdad' que la 'avalancha' de alumnos a las aulas de las universidades «se debe reconducir hacia otros estudios como la FP y su conexión con los grados, para lo que contamos con una infraestructura y unos medios pioneros representados en el Campus de Lorca».
«Esfuerzos» para Bolonia
Además, tanto Valcárcel como los dos rectores no dejaron pasar la oportunidad de destacar los «esfuerzos» que se han hecho en los últimos años para llevar a buen puerto la adaptación de las universidades a las exigencias de Bolonia. Pese a todo, según Cobacho, «la crisis económica está repercutiendo en todo el proceso organizativo porque no siempre se disponen de fondos suficientes para la contratación del profesorado necesario para la impartición de las enseñanzas en grupos más reducidos y para realizar todas las obras de infraestructuras necesarias». Este año toca culminar el proceso. ¿Se conseguirá?