El Servicio Murciano de Salud estrena este mes dos de sus grandes proyectos: la central de compras, a través de la cual se adquirirán los distintos materiales y productos para todos los hospitales y centros de salud, y el almacén centralizado desde el que se distribuirán esos aprovisionamientos. El proceso es complejo, está lleno de dificultades técnicas y no estará completado hasta dentro de tres años y medio. Pero los pasos iniciales ya se han dado. Antes de que acabe septiembre se habrán cerrado las primeras seis compras: jeringas, agujas, tiras reactivas (para la medición del nivel de glucosa en sangre en diabéticos), catéteres, asistencias cardiacas (desfibriladores internos que se implantan a paciente con problemas cardiacos) y apósitos. La operación supondrá un ahorro de al menos 2,5 millones de euros, según los cálculos que hace Sanidad.
Hasta la fecha, cada hospital compraba estos productos por separado, convocando sus propios concursos. Ahora, el Servicio Murciano de Salud hará una adquisición única. Esto permitirá reducir costes, por varias razones. «De entrada, hemos bajado el precio máximo de licitación, con lo que nos aseguramos un ahorro», explica Andrés Carrillo, director general de Régimen Económico. El procedimiento es el siguiente: Sanidad ha establecido un precio que ninguna oferta puede superar, y a partir de ahí las diferentes empresas que aspiran a llevarse el concurso pujan.
En jeringuillas, por ejemplo, el precio máximo se ha reducido un 14% con respecto a lo que se venía pagando hasta ahora. Si se tiene en cuenta que el año pasado la adquisición de jeringas supuso un coste global de 1,1 millones de euros a la sanidad pública murciana, el ahorro mínimo podría rondar ahora los 154.000 euros anuales. «Pero ése es sólo el punto de partida. La empresa finalmente adjudicataria puede reducir todavía más los precios» como resultado de la puja, recuerda Carrillo. Así, en el caso de las tiras reactivas, el precio de licitación se reduce un 10% con respecto al coste actual. Como mínimo, cada tira pasará de 20 euros a 18. Pero el director de Régimen Económico cree que el ahorro final rondará el 20%. Eso significa que el Servicio Murciano de Salud podría ahorrarse hasta 1.700.000 euros sólo en este producto.
Los apósitos se adquirirán, por su parte, a un precio al menos un 10% inferior al de otros años, como también ocurrirá con los catéteres. En los desfibriladores internos, la rebaja es menor (un 6%).
Las prótesis serán lo próximo
En conjunto, estas seis primeras compras centralizadas supondrán un ahorro mínimo, según los cálculos de Sanidad, de unos 2,5 millones de euros. Pero además de por la rebaja de precios, el Servicio Murciano de Salud también pretende gastar menos por otras razones. En estos momentos, al comprar cada hospital por separado, se adquieren infinidad de marcas y modelos distintos de cada producto. La central de compras supondrá una simplificación en este sentido. La prueba de fuego llegará con el próximo concurso: las prótesis de rodilla, cadera, hombro y columna. «Habrá que homogeneizar los distintos tipos de prótesis que utiliza cada servicio de Traumatología», explica Andrés Carrillo.
Eso permitirá comprar en cantidades más grandes, lo que implica establecer precios de licitación más competitivos. El director de Régimen Económico subraya que, en cualquier caso, los criterios médicos seguirán siendo los que primen a la hora de realizar la compra, y promete que se tendrá en cuenta a los profesionales.
La central de compras irá sumando poco a poco nuevos concursos, hasta que en un plazo de tres años el proceso esté completado, según los planes de Sanidad. El objetivo es que el 85% de los productos no farmacéuticos se compren a través de esta vía. En total, el conjunto de estas adquisiciones rondaría los 150 millones de euros anuales.
Plataforma logística
El proyecto de la central de compras va unido al de la nueva plataforma logística del Servicio Murciano de Salud: un almacén centralizado que aprovisionará a todos los centros sanitarios públicos de la Región. En estos momentos, cada hospital tiene su propio almacén. En tres años y medio, todos habrán desaparecido y toda la distribución se llevará a cabo desde una planta única de cerca de 5.000 metros cuadrados, que la empresa adjudicataria, Hefame, ha levantado en sus instalaciones de Santomera.
A finales de esta semana, la nave empezará a llenarse para poder ofrecer servicio a La Arrixaca. El proceso durará casi dos meses. En el hospital habrá que cambiar los armarios y estantes de todos los servicios para incorporar sistemas 'inteligentes' que permitan controlar con exactitud todos los artículos disponibles y las cantidades que hay que reponer. El objetivo es que no haya una gasa o un apósito de más ni de menos, porque eso tendrá su traducción en euros. Para ello no sólo se incorporará nueva tecnología, también se formará a los profesionales para que sepan utilizarla.
Antes de fin de año, la nave estará operativa y suministrará no sólo al mayor hospital de la Región. También a los centros de salud y consultorios de Atención Primaria de Murcia y sus pedanías, y a los nuevos hospitales de Santa Lucía (Cartagena) y Los Arcos (Mar Menor), que abrirán este otoño. Entre el año que viene y 2012 se incorporarán el resto de hospitales.
Sanidad confía en la plataforma logística y la centra de compras para tratar de frenar el gasto, que en 2009 volvió a crecer en todas las partidas, como demuestran las cuentas del Servicio Murciano de Salud que 'La Verdad' publicó el lunes. La deuda con los proveedores se ha duplicado, y alcanza ya los 659 millones de euros, mientras el déficit contable supera los 814 millones. El debate generado tras la publicación de estas cifras continuó ayer. Unión, Progreso y Democracia (UPyD) propuso la devolución de las competencias de Sanidad al Estado y la implantación de medidas como el copago farmacéutico para poner freno al endeudamiento y garantizar la sostenibilidad de este servicio público.