La tercera reunión de los hermanos mayores de la Semana Santa con representantes de la Diócesis de Cartagena para mediar e intentar cerrar la crisis de la Cofradía California duró ayer tres horas. Sin embargo, todo lo hablado fue resumido por la Junta de Cofradías en un escueto comunicado que se lee en menos de un minuto: Juan Manuel Moreno Escosa pidió oficialmente la suspensión cautelar del decreto episcopal por el cual fue relevado en julio como hermano mayor y nombrada una junta gestora que se encargará de convocar elecciones en menos de dos años. Su recurso será estudiado y replicado por la Delegación Diocesana de Cofradías y Hermandades.
Pero pese a la aparente tranquilidad de la reunión, el delegado diocesano de Cofradías, Silvestre del Amor, anunció otro cambio de gran calado para sorpresa de algunos de los integrantes de la llamada Comisión de Hombres Prudentes (formada en agosto para tratar de contentar a los californios que se consideran agraviados por la decisión episcopal): la Cofradía California también cambia de capellán.
Cambio inesperado
El sacerdote cartagenero Francisco de Asís Pagán Jiménez, nombrado nuevo párroco del Carmen, a donde llegará esta semana procedente de la iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Santomera, releva a Andrés Vera Jerez, párroco en la Urbanización Mediterráneo. Con ese nombramiento, el Obispado viene a ratificar los cambios realizados al frente de la hermandad en un momento clave en el que la cúpula destituida trata de invalidarlos por la vía canónica mediante la presentación del recurso. También es una llamada de atención al resto de capellanes para que vigilen más de cerca que las hermandades caminan con buen paso por la senda diocesana.
Juan Manuel Moreno Escosa -presente en la reunión celebrada ayer en Murcia- no se ha quedado de brazos cruzados desde que a finales de julio el Obispado hizo público un decreto de aprobación provisional de los nuevos estatutos californios y el nombramiento de una junta gestora presidida por el mayordomo Juan Carlos de la Cerra, que debe implantar las reglas y convocar elecciones en dos años.
Primero arremetió contra la decisión del Obispado, ya que entendía que la destitución tenía consecuencias negativas para su imagen pública en Cartagena, tanto personal como profesional. Después ha moderado su discurso, aunque cree que es víctima de una decisión injusta que no está dispuesto a consentir. Por eso insiste en que llegará a las más altas instancias eclesiásticas para poder cumplir el año y medio que le quedaba en el cargo.
El ex hermano mayor ha rechazado el ofrecimiento del Obispado de entrar a formar parte de la junta gestora y tiene intención de agotar todas las vías para recuperar el cargo.
Mientras, De la Cerra termina de completar la junta gestora que dirigirá la Cofradía California en este tiempo de transición. Para ello ha contactado con veteranos cofrades, como el ex mayordomo principal José Ramón Bustillo Navia-Osorio, que se perfila como su mano derecha, y con directivos que también estuvieron en la mesa con Moreno Escosa. La composición de la junta gestora se dará a conocer en cabildo en cuanto De la Cerra se la presente a Silvestre del Amor y el Obispado dé el visto bueno. Eso podría ocurrir la próxima semana, una vez contestado también el recurso de Moreno Escosa.