El concejal de Agua, Melchor Morales, reconoce que en el polígono industrial Saprelorca no existe una red separada de aguas residuales y de pluviales, con lo que, en caso de fuertes lluvias, puede ocurrir que la falta de capacidad del colector produzca un vertido a la Rambla Alta.
«Pero esa circunstancia es esporádica. Sin embargo, el pasado mes de junio sí ocurrió un hecho puntual importante como fue el vertido de hidrocarburos a la rambla. Se han llevado a cabo todo tipo de investigaciones, incluso con una mini cámara de vídeo para intentar localizar el origen de ese vertido pero no ha dado resultado hasta ahora» explica Morales.
No es la primera vez que los vecinos de la zona denuncian vertidos contaminantes pero el edil reconoce que no se pudo localizar a los causantes de los mismos. Sí apunta que el polígono necesita mejorar su red de desagües «y es un tema en el que estamos trabajando». Morales insistió en que los informes de Medio Ambiente contradicen las afirmaciones del agricultor que ha denunciado en cuanto a la importancia del problema.
El colector actual de residuales que trae estas aguas hasta la Rambla de Tiata, para incorporarlas a la depuradora urbana de La Hoya, se ha quedado pequeño dadas las sucesivas ampliaciones del polígono. Según Morales «hay en estudio la construcción de un red exclusiva para aguas pluviales que evitaría colapsar el de residuales y que las escorrentías de las calles vayan a parar a la rambla».
La segunda parte para solucionar el problema es un proyecto de un nuevo colector por el que los desagües del polígono vayan a parar a la Rambla Viznaga y se conecte con el que hay previsto en la misma para recoger las de la zona de la huerta y llevarlas hasta la depuradora, dentro de un amplio plan de saneamiento que está en marcha.
En relación al problema de los vertidos a la rambla, un portavoz de Saprelorca ha indicado que efectivamente, en los casos de fuertes lluvias los colectores del polígono se ven superados y una parte de las aguas ya mezcladas van a parar al cauce público. «Estamos con la mejor predisposición para poner en marcha las acciones que establezca el Ayuntamiento en cuanto a las soluciones a aplicar».
Por lo que respecta al trazado de la Rambla Alta, el edil puntualiza que se trata de una «cuenca endorréica que es la que no desemboca en otro cauce mayor. Los vecinos, efectivamente, tenían boqueras para aprovechar el agua y regar sus tierras. Poco a poco esos vecinos han ido tomando terreno a la rambla y la han dejado en un simple camino en esa zona».
Morales añade que «en cuanto recibimos la denuncia de José Sánchez pedimos a la Confederación Hidrográfica que actuara allí para evitar las inundaciones en las tierras. Se elaboró un proyecto de encauzamiento, pero cuando los técnicos acudieron al lugar para hacer el replanteo de las obras, el vecino denunciante se opuso a que se llevara a cabo aduciendo que esos eran terrenos de su propiedad».
«En ese caso ni la Confederación Hidrográfica del Segura ni el Ayuntamiento pueden actuar puesto que, en base a la afirmación del agricultor, se trata de una propiedad privada y no tuvimos autorización. Así que no puede decir que no le hemos hecho caso», concluye Morales.