Una reyerta entre indigentes en una nave abandonada de la capital acabó ayer con la muerte a puñaladas de un ciudadano lituano de unos 50 años. La Policía Nacional ha detenido a cinco compatriotas, que malvivían con él en ese almacén, por su presunta implicación en el crimen. Dos de ellos tuvieron que ser hospitalizados ayer al resultar heridos durante la pelea, cuyo detonante está aún por esclarecer. Uno de ellos, el más grave, presentaba, al igual que la víctima, heridas de arma blanca en el abdomen y, al cierre de esta edición, se encontraba estable dentro de la gravedad.
La llamada de unos vecinos a la Policía Local de Murcia sobre las cuatro y media de la madrugada fue la primera alarma de que algo no andaba bien en el interior de las naves de la antigua empresa García Aranda, en la carretera de Alicante en Murcia. Según relataron a este diario vecinos y trabajadores de la zona, ese almacén se habían convertido, desde hacía más de un año, en vivienda habitual de un grupo de ciudadanos de Europa del Este sin oficio conocido. Todos estaban entre los 30 y los 50 años de edad y algunas fuentes apuntan a que entre ellos era habitual el consumo de drogas.
Por motivos que se desconocen, la madrugada de ayer estalló una discusión entre ellos en la que medió algún tipo de arma blanca que la Policía Nacional aún no ha logrado encontrar. Cuando los agentes de la Policía Local, avisados por los vecinos, llegaron a la zona se dieron de bruces en el exterior con uno de los indigentes malherido acompañado de otras dos compatriotas.
En un primer momento, estas tres personas trataron de restar importancia al asunto afirmando que las heridas se debían a una caída. A los agentes, sin embargo, les bastó con atravesar la reja de la nave para percatarse de que no era así. En el interior de la nave, los agentes encontraron a la víctima, ya cadáver, junto a otras dos personas, una de ellas también herida, aunque de levedad. Los cinco lituanos que se encontraban en la nave fueron arrestados con el fin de determinar su implicación en los hechos. Dos de ellos estaban heridos y fueron trasladados al hospital Reina Sofía.
Uno de los heridos, S.P., de 34 años, tenía una incisión en el abdomen que obligó a intervernirle en quirófano de forma urgente. Ayer se encontraba en reanimación y su estado es estable dentro de la gravedad. Da la casualidad de que este hombre ya tenía pendiente una orden de arresto e ingreso en prisión dictada por el Juzgado de lo Penal número 1 de Almería.
El segundo herido, menos grave, presentaba una lesión localizada en la cara causada probablemente por una caída, debida tal vez a su estado de embriaguez y posiblemente no relacionada con la pelea. Tras su observación en el centro hospitalario, ayer se procedió a su traslado a Comisaría.
El Grupo de Homicidios del Cuerpo Nacional de Policía inspeccionó, a primera hora de la mañana de ayer, la nave en busca de huellas o evidencias que aporten alguna pista sobre lo que ocurrió durante la pelea. Encontrar el arma homicida es otra de sus prioridades pero, según fuentes del Cuerpo, aún no ha aparecido. Los agentes comenzaron ayer a tomar declaración a los arrestados y está previsto que éstos pasen a disposición judicial en las próximas horas.