laverdad.es
Jueves, 9 febrero 2012
claros
Hoy0 / 12||Mañana3 / 13|
más información sobre el tiempo
Estás en: > > >
Orgullo metalero en San Javier

Sociedad

Orgullo metalero en San Javier

Leyendas del Rock. Miles de aficionados viven entre pinos y decibelios, con 40 bandas de alto voltaje y la nostalgia de los grandes grupos

13.08.10 - 01:29 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
El orgullo metalero no se da demasiadas concesiones por ser verano, acampar durante los tres días más calurosos del año y prepararse para resistir un maratón de rock en directo, que equivale a poco sueño y mucho de todo lo demás que hace un roquero cuando está despierto. En el campamento del festival Leyendas del Rock, que comenzó ayer en San Blas, un paraje cercano a las playas del Mar Menor en La Ribera, se pueden ver algunas de las concesiones que se hacen los festivaleros por eso de los 40 grados a la sombra: algún bañador florido a lo sumo, porque las camisetas negras y las melenas son intocables para irse de concierto. En la primera jornada de rock, el ambiente bajo la pinada de San Blas, donde se ha instalado la zona de acampada, hierve de espíritu fraterno y botellón. Los más organizados son los festivaleros veteranos, que llegan con su tienda de campaña de varias habitaciones y porche exterior, viandas calculadas y todas las comodidades. Como Paco y Begoña, una pareja de Cuenca, muchos festivales ya en la espalda para saber que es mejor dormir en un camastro con patas que en el suelo, donde corren las hormigas, y que la cerveza debe estar siempre fría. Por eso sus vecinos de tienda, unos jóvenes ciezanos miran con envidia su bidón de fabricación casera con espuma de poliuretano que, dice Begoña, «aguanta la cerveza fría de aquí al domingo». Los reconocen en cada festival por la bandera pirata en la fachada principal de su tienda de 120 kilos de peso.
En la tienda familiar de Loli y Manel tampoco falta de nada. Zona de colada, habitaciones separadas y la rayada bandera catalana ondeando en lo alto. La pequeña Paula, de 6 años, es la persona con las ideas más claras del festival: «Yo he venido a ver a Obús», dice con desparpajo, chaleco de cuero y gafas negras. No le valen otros que no sean los metaleros de potente puesta en escena que gritaban aquello de «Va a estallar el obús» mientras cientos de brazos se alzaban al aire. A por el mismo trago fuerte ha ido el grupo murciano-madrileño-argentino que ha levantado sus tiendas junto a las duchas, que proporcionan la dosificada dosis de higiene precisa para no causar un atentado ambiental en la pinada, y un espectáculo inenarrable. En el grupo se ha integrado Maxi, un bonaerense con banda propia que ha cruzado el mundo para ver a Barón Rojo, según dice banda legendaria allá en Argentina.
Cientos de tiendas han crecido como setas bajo los pinos centenarios de San Blas. Los madrugadores, que llegaron anteayer y han disfrutado de playita, sandía y siesta, pueden departir haciendo piña alrededor de unos chupitos, unos litros de cerveza o lo que se tercie. Otros aún sufren a martillazo limpio el incordio de tener que levantar un techo bajo el que dormir cuando el cuerpo ya no aguante. Como Sergio, que ha llegado desde San Vicente de Raspeig (Alicante) para escuchar a Saratoga y a Lujuria, pero los clavos de la tienda se le resisten. Resulta fácil comprobar que lo común es que uno martillee y sude mientras los demás miran abrazados, lata fresquita en mano. Otros agarran mejor un auténtico cuerno de animal lleno de esencias alcohólicas para brindar con poder vikingo. En toda puerta de tienda y toda timba reina la fraternidad y la alegría festivalera de lo que queda por vivir, puro espíritu rosendiano aunque el abuelo del rock madrileño no tenga prevista visita a la cita de este año. Todas las pandillas reciben con hospitalidad, excepto las reuniones de dos que viven su particular calentón bajo los pinos.
Que el Leyendas es un festival familiar ya lo dijo la alcaldesa, Pepa García, aunque se creyó que era para calmar a los vecinos, pero así lo demuestran los bodys de bebé con los logos de AC DC, Nirvana o Los Suaves que venden en el mercadillo, en tono asfalto por supuesto. La vendedora granadina, Isa, asegura que las que más vende son las de Metal Head de talla bebé. Para los adultos roqueros, no hay modas. El orgullo metalero permanece invariable por décadas, fiel a los gigantes del rock. Como la vitoriana Raquel, que ha llegado a San Javier para escuchar el heavy progresivo de Warcry. El escenario de San Blas se ha convertido en punto de encuentro con sus amigas Noelia, de Logroño, y Virginia, de Zamora.
Aún es tiempo de preparativos y de toma de contacto cuando ya las primeras bandas arrancan toda su potencia del escenario. A las seis de la tarde, el solazo del sureste español en toda su crudeza se estampa contra los cogotes, pero los roqueros se van agolpando frente al escenario. Irónicamente, el grupo Leyenda canta su tema 'Desierto de hielo', aunque el personal se le amodorra un poco con los acordes de balada, así que el guitarrista comienza a arañar sin piedad y la parroquia metalero despierta alzando las manos en formación de cuerno.
El aceptable sonido de Leyenda se evapora con la aparición de Niobeth, una suerte de Mónica Naranjo del rock con agudos de ópera gótica. Suerte que el batería satura todo matiz audible en diez kilómetros a la redonda y que a media tarde aún los gatos son pardos, porque esta es una noche de nostalgia en la que Medina Azahara mostrará quienes fuimos y parte de lo que somos. El rockero es un ser sentimental, por eso acude a la llamada de Leyendas del Rock, con 40 bandas en cartel pero cuyos reyes peinan canas, como los míticos Barón Rojo, Obús o Los Suaves.
Obus reina hoy; y mañana, Barón Rojo
Hoy, segunda jornada festivalera, reinará Obús, el grupo de heavy metal y rock de la transición y la movida, desde su tema histórico de presentación 'Va a estallar el Obús', como pioneros en la apuesta por una imponente escenificación y espectáculo dignos de las bandas más emblemáticas del panorama internacional. Con Warcry llega el heavy progresivo, similar al Mago de Oz más cañero. Trazan temas medievales y mitológicos, mezclados con experiencias sociales y personales, que llevan a sus giras por América Latina.
Leyendas del Rock tiene este año bandera internacional para acoger a grupos de Finlandia, Holanda, Inglaterra y Estados Unidos. Con las barras y estrellas llegan Lizzy Borden, la banda californiana de Los Ángeles que tuvo una enorme popularidad en los ochenta. Sus miembros, que se han ido renovando asiduamente a lo largo de su carrera, han llegado a compartir escenario con ilustres como Ozzy Osbourne. Poseen influencias de bandas como Black Sabbath o Iron Maiden. No le faltarán seguidores a Lujuria, la banda segoviana que nació a principio de los noventa y quiso revolucionar los esquemas del heavy metal nacional introduciendo en sus ritmos contundentes textos sexuales. Antes, habrán actuado el viernes, día 13, desde las 14,20 horas, Cuatro Gatos, Beethoven R., Picture, Sobredosis, Manzano, Leo 037, Panzer, Korpiklaani y, para cerrar, Muro, autores de algunos de los temas del rock madrileño más duro.
Para la última noche, la del sábado, día 14, precederán a Barón Rojo, en concierto desde las 12,30 del mediodía, Handful of rain, Uzzhuaia, Badana, Centinela, Leize, Easy Rider, Topo, Tigres of Tan Pan y Saratoga, el grupo de Vallecas que supo combinar baladas con el heavy metal. Como postre, una de las guindas del Festival, Los Suaves, la banda gallega formada por los hermanos Domínguez, que fueron teloneros de Los Ramones en 1981 en A Coruña, lo que les proporcionó su primer contrato discográfico. Fruto de aquel concierto y fijándose en el símbolo del águila de Los Ramones, el gato del logo de los Suaves a copado todos los carteles en pueblos y ciudades de nuestro país a ritmo de 'Dolores se llamaba Lola'. Despiden el Leyendas José Carlos Molina & Judith Mateo, abanderados de la música celta.
TAGS RELACIONADOS
En Tuenti
Orgullo metalero en San Javier

Cientos de jóvenes se agolpaban ayer tarde en los primeros conciertos del festival. Antes, montaron sus tiendas, se ducharon por el calor y pudieron visitar los mercadillos. Otros, tuvieron tiempo para realizar actividades mucho más lúdicas.:: NACHO GARCÍA/EGM

Orgullo metalero en San Javier
Orgullo metalero en San Javier
Orgullo metalero en San Javier
Orgullo metalero en San Javier
Orgullo metalero en San Javier
Loteria del Niño 2012
Comprueba si tus números han sido premiados en el sorteo
Número
Importe



laverdad.es

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.