El consumo total de limón en España ascendió a cerca de 135,5 millones de kilos en 2009; per cápita, el consumo fue de 2,1 kilos, según datos del Ministerio de Agricultura, que cita Baleares y Murcia como las regiones donde mayores consumos domésticos se contabilizaron el pasado año. El subdirector general de Estructura de la Cadena Alimentaria del Ministerio, José Miguel Herrero, expuso estos datos en las jornadas sobre limón y pomelo -organizadas por la Asociación Interprofesional de Limón y Pomelo (Ailimpo)-, y explicó que la demanda más reducida se sitúa en Extremadura y Asturias. En el conjunto del país, el mayor porcentaje del consumo de limón se concentra en los hogares, con un 71,1% mientras que la restauración comercial supone el 26,4 y la restauración social y colectiva, el 2,5 restante.
El presidente Ailimpo, José Andrés López, avanzó durante las jornadas algunos datos sobre la situación del sector en la Región. Según aseguró, la campaña, que finalizará el 31 de agosto, se ha caracterizado por «precios más altos que la anterior, con menos volumen y en la que el agricultor ha tenido una rentabilidad aceptable».
López realizó estas valoraciones en las las jornadas 'El limón y el pomelo, un sector de futuro en España', celebrada en la Cámara de Comercio de Murcia, y destacó la importancia de este sector, «históricamente saneado y al margen de la crisis actual y anteriores, ya que siempre ha tenido valor y lo seguirá teniendo en el futuro». Las previsiones que se manejan en la campaña son provisionales. Hasta el mes de septiembre «no se tendrá una valoración de lo que puede ser la próxima campaña», aunque López expresó su deseo de que «sea regular en cuanto a precios y volumen».
El primer gran reto de Ailimpo es la implantación de mecanismos que permitan garantizar al productor un nivel de renta mínima que cubra, al menos, los costes de producción. Para ello, según la organización, «es fundamental la determinación de índices de referencia y puesta en marcha de redes de seguridad o seguros de rentas» en el marco de la Futura Política Agraria Común. Otros retos que se plantea es la concentración de la oferta comercial, con menos operadores y más poder de negociación y economía de escala; así como ganar en eficiencia, puesto que «es difícil reducir los costes, pero sí ganar en eficiencia y aumentar la productividad».
Por su parte, el delegado del Gobierno, Rafael González Tovar, puso de manifiesto el interés de la sesión de trabajo, ya que, a su juicio, se trata de unos de los sectores «estratégicos principales» en el desarrollo de la agricultura competitiva «no sólo para la Comunidad, sino también para el conjunto del Estado y por la importancia del sector agrario del país y el conjunto de la UE».
Nuevo contrato
González Tovar destacó la importancia del nuevo contrato oficial de compraventa de limón y pomelo que aumenta las garantías en las relaciones comerciales y que acaba de ser aprobado por el Gobierno de España. «Desde ahora, el sector cuenta con un importante instrumento legal para regular con claridad y transparencia la relación contractual entre los agricultores y los operadores comerciales consiguiendo mayores niveles de garantía».
El nuevo modelo de contrato ha sido consensuado por los representantes de los agricultores y por los representantes de los operadores comerciales «por lo que su mayor virtud es que protege por igual los intereses de las dos partes contratantes y que servirá de modelo para que productores, cooperativas y exportadores puedan utilizarlo en las operaciones de venta a las industrias de transformación».
En referencia a la importación del limón argentino, el delegado del Gobierno destacó que no se trata de competencia desleal ya que «el limón argentino entra en España cuando ya no hay limón español y además se le aplica la legislación fitosanitaria vigente en la UE por parte del Área de Agricultura y Pesca de la Delegación del Gobierno en la Región de Murcia».