La empresa albaceteña Campos Corporación, de origen familiar y que inició su andadura hace más de veinte años en Ossa de Montiel dentro del sector eléctrico, inauguró ayer la ampliación de sus instalaciones en el polígono industrial Campollano con un acto al que asistió el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, quien señaló que «en los tiempos que corren» apuestas de futuro como la de esta compañía «son una bendición y sirven de ejemplo y estímulo».
El máximo representante del Ejecutivo regional subrayó que la labor de los hermanos Campos, al frente de una empresa que, entre otros muchos servicios, suministra la tecnología para el préstamo público de bicicletas al municipio de Albacete y a otras cuarenta y nueve ciudades españolas, es un exponente de que «hay gente capaz de seguir generando riqueza y empleo». «Personas como vosotros, emprendedoras y que no se amilanan, es lo que necesitamos en Castilla-La Mancha», afirmó Barreda.
El presidente regional jugó con el lugar de procedencia de la compañía, Ossa de Montiel, como escenario de uno los fragmentos más célebres de la obra de Cervantes, comparando la «i» del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha con las «íes estratégicas» de «investigación, innovación, inversiones e ingeniería» que representa esta empresa, a las que, según dijo, se suma la apuesta por la internacionalización y la diversificación.
El director gerente de Campos Corporación, José Campos, recordó en este sentido que una de las áreas de negocio de la firma, junto con la electricidad y las telecomunicaciones, son las energías renovables, con proyectos en varios países de Latinoamérica y Europa del Este, además de trabajar en soluciones de biomasa y biogás en colaboración con Murcia y la Comunidad Valenciana.
En el acto tomó la palabra también la alcaldesa de Albacete, Carmen Oliver, quien alabó la capacidad de «riesgo, compromiso, confianza y apuesta por la innovación» de este grupo empresarial que da trabajo a más de 120 profesionales «altamente cualificados», un capital humano que, a juicio de la alcaldesa, es el principal activo de la empresa albaceteña.
El obispo de la Diócesis albaceteña, Ciriaco Benavente, fue uno de los numerosos invitados que acudieron a la cita y procedió a bendecir los nuevos espacios.