No es habitual que el Ayuntamiento 'empapele' a un pedáneo por «hacer exceso de ruido» durante una manifestación. Por eso resulta cuanto menos chocante que la Concejalía de Medio Ambiente haya abierto expediente sancionador al presidente de la junta vecinal de Javalí Viejo, el socialista Francisco José Navarro, por el hecho de que la música de fondo durante una concentración realizada el 29 de abril, frente al Ayuntamiento, autorizada por la Delegación del Gobierno, sobrepasara los límites sonoros permitidos por la ordenanza municipal.
El PSOE intentó ayer, sin éxito, que el Pleno dejara sin efecto y se anulara el expediente sancionador, pero el equipo de gobierno no incluyó la moción socialista en el orden del día argumentando que el Pleno «no puede archivar un expediente sancionador abierto por incumplimiento de una normativa municipal».
Los hechos ocurrieron el pasado 29 de abril, día en que se celebraba sesión plenaria en el Ayuntamiento. Vecinos de Javalí Viejo, con su pedáneo al frente, repitieron como en meses anteriores y posteriores una concentración en La Glorieta para pedir que se construya un consultorio en Javalí Viejo. En esta ocasión, pusieron la megafonía en la calle Arenal, por lo que la música de 'El Exorcista' y temas del grupo Chambao, llegaban hasta el interior del salón de plenos.
26 decibelios de más
La Policía Local, siguiendo las instrucciones de la concejal de Medio Ambiente llevó a cabo una medición, y se comprobó que en el interior del salón de plenos se sobrepasaba en 26,2 decibelios la ordenanza municipal contra ruidos y vibraciones que fija el tope en 40 decibelios. El expediente sancionador, que está en curso, prevé sanciones económicas de entre 300 y 1.800 euros, según indicó Martínez Cachá, quien añadió que «hay un periodo de alegaciones y la primera vez nunca se impone la multa máxima».
En el Pleno de ayer, la caja de los truenos se abrió cuando la portavoz del Grupo Municipal Popular, Nuria Fuentes, se dirigió al secretario general del Ayuntamiento para solicitar un informe del alcance jurídico de la petición del concejal socialista Sebastián Peñaranda «para que de manera discrecional se anule el expediente». Al aludido, el alcalde no le permitió tomar la palabra hasta el final del Pleno, en el turno de ruegos y preguntas. Peñaranda informó a 'La Verdad' de que iba a solicitar las cintas de grabación del Pleno por acusarle de prevaricación: «me han acusado de querer quitarle la sanción a un amigo, y Francisco José es más presidente de una junta vecinal que amigo mío».
A pesar de que el Pleno no incluyó el debate en el orden del día, el tema centró la mayor parte de la sesión ya que todos los concejales socialistas, antes de defender sus respectivas mociones, criticaron la negativa del equipo de gobierno a tratar el tema.
El debate alcanzó su momento más crispado cuando el alcalde recalcó que «hemos tomado la decisión asesorados por los servicios jurídicos , y me reafirmo porque voy a intentar que no se cometan delitos en esta corporación». En ese instante, saltó la portavoz socialista, María José Alarcón, y le espetó: «¿Nos está acusando de ser unos delincuentes por defender a los vecinos de Javalí Viejo?», a lo que Cámara, en clave política, le respondió: «Me está recordando usted al día siguiente de las elecciones cuando usted insultó a todos los murcianos y ahora a los vecinos de Javalí Viejo los llama delincuentes».
Fuentes municipales coinciden en que es la primera vez que se abre expediente sancionador a un pedáneo por exceso de ruido. El único antecedente, aunque no es del todo comparable, se dio en Santa Cruz cuando se sancionó al presidente de la Tercera Edad por sacar una verbena-baile a la calle. La corporación pidió entonces al pedáneo, Sigifredo Hernández, que no permitiera que se repitieran las molestias.