Si antes era complicado conectarse a Internet a través de una red inalámbrica pública en espacios abiertos, ahora es totalmente imposible. El Ayuntamiento, lejos de ampliar las zonas wifi a la plaza Juan XXIII y el parque de Los Juncos, como prometió el concejal de Nuevas Tecnologías, Agustín Guillén, ha cortado la única que estaba habilitada, la de la plaza del Ayuntamiento. Mientras, en ciudades como Murcia disponen de ocho zonas de conexión en espacios abiertos del casco urbano y pedanías (el Ayuntamiento se ha comprometido a extender la red pública y gratuita a 170) y en Lorca al menos ya hay media docena.
A pesar de la escasez de redes de acceso a Internet sin cable, el Ayuntamiento de Cartagena no tiene previsto habilitar ninguna plaza o calle del municipio para poder navegar por Internet.
Actualmente, un ciudadano sólo se puede conectar de forma gratuita a Internet en las bibliotecas del Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy, la de La Manga (Gran Vía), Rafael Rubio (Los Dolores), Manuel Puig Campillo (Barrio Peral) y en las oficinas de Turismo de Puerta de San José y La Manga (Urbanización Las Amoladeras). Todas ellas tienen horarios restringidos, lo que dificulta aún más el acceso,
Los únicos lugares al aire libre con conexión wifi son las instalaciones de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), pero sólo pueden acceder a través de una clave alumnos y profesores.
El Ayuntamiento se escuda en que existe una normativa legal en la que sólo las compañías que prestan este servicio de Internet sin cables en zona públicas tienen el permiso para ofrecerlo. Pero hace tres semanas la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) hizo pública una circular en la que esa normativa quedaba sin efecto y marcaba las condiciones que había que cumplir.
Requisitos de instalación
Si los consistorios desean ofrecer wifi gratis a sus ciudadanos por tiempo ilimitado, deben cumplir tres requisitos: inscribirse en el registro del regulador, excluir de la cobertura de la red «edificios de uso residencial o mixto» y limitar la velocidad a 256 kilobites.
La inscripción en el registro es gratuita y, según explica la CMT, en su página web, ha constituido el principal problema para la mayoría de las iniciativas puestas ya en marcha por ayuntamientos españoles. Respecto al segundo requisito, las administraciones deberán orientar las antenas hacia los lugares públicos.
Pero si las zonas wifi han desaparecido de las calles de Cartagena, tampoco hay posibilidad de conectarse a Internet a través de puntos de información interactivos, como existen en otras ciudades. Desde esos terminales también se puede acceder a Internet de forma gratuita e ilimitada. El único problema es que está reservado a determinadas páginas elegidas por cada ayuntamiento.
«No conocen la normativa»
Desde la Federación de Asociaciones de de Vecinos de Cartagena y su Comarca llevan años pidiendo al Ayuntamiento que habilite más zonas wifi en el casco urbano y las diputaciones, o al menos que instalen más ordenadores, sobre todo en pueblos de la zona oeste, donde apenas hay salas con computadoras.
La portavoz de Nuevas Tecnologías del PSOE y concejal de ese partido, Ana Belén Castejón criticó la falta de redes inalámbricas en el municipio y criticó que el Ayuntamiento «que dice regirse por la Ley de Grandes Ciudades para despilfarrar el dinero público de todos los cartageneros con el nombramiento a dedo de altos cargos y, sin embargo, no está al tanto de la normativa legal existente para poder disponer zonas wifi de primer nivel como en otras ciudades.
El primer partido de la oposición tiene previsto presentar una moción en próximos plenos para que el Ayuntamiento «dé explicaciones sobre por qué ya no funciona la red existente en la plaza del Ayuntamiento y por qué no se piensa poner ninguna más», anunció Castejón.