A Lolo Galindo no le ha valido que el gobierno municipal la nombrara a dedo coordinadora de Artes Plásticas, después de su apoyo público a la peatonalización. Tampoco le ha valido disfrutar dos años de un sueldo de alto nivel (46.422,00 euros anuales) superior al presupuesto que gestionaba (30.000); ni que la alcaldesa le facilitase una salida airosa cuando se supo que vendía suelos rústicos dando esperanzas de poder construir en ellos; ni que un lío urbanístico con su marido de por medio le ha costado una imputación judicial al vicealcalde, Agustín Guillén. Galindo exige más, y a pesar de cobrar 4.000 euros como indemnización por la rescisión de su contrato, ha presentado una demanda por la que exige al Ayuntamiento de Cartagena un máximo de unos 21.000 euros más.
Según ha confirmado este diario en el Ayuntamiento de Cartagena, Galindo reclama en los tribunales una indemnización equivalente a 45 días por año trabajado y tres meses de preaviso. De nada han servido los intentos de sus antiguos compañeros por hacerle ver que su cargo era de confianza y no de funcionario, que las arcas municipales no están precisamente boyantes ahora como para afrontar ese pago, y que el mismo Gobierno que le dio un puesto sufriría un desgaste en su imagen pública de salir a la luz esta demanda.
El caso es que ha pasado de lograr un sitio en la institución municipal a pesar de que su incorporación fue muy cuestionada por la oposición política, a sentar en el banquillo a esa misma institución por una cuestión que, según las mismas fuentes, ella ha enmarcado como una simple cuestión de derecho laboral. Este diario intentó ayer, sin éxito, recabar una valoración del Gobierno municipal.
Galindo accedió al cargo en 2007 tras su protagonismo público como presidenta de una plataforma ciudadana de apoyo a la peatonalización (que rechazaban los comerciantes del centro). Lo abandonó tras revelar 'La Verdad' que combinaba su cargo público con el de administradora única de una promotora inmobiliaria con negocios en áreas protegidas de localidades como Perín.
Nombramiento polémico
El PP defendió hace dos años y medio la creación de la citada plaza y la persona elegida por «el cada vez mayor número de actividades culturales programadas y promovidas por el Ayuntamiento, que exigen un alto nivel de especialización causado precisamente por la muy diversa naturaleza de esas actividades que se desarrollan», en palabras del portavoz municipal, Joaquín Segado.
Éste citó «las artes plásticas, la conservación, conciertos musicales, actividades teatrales, danzas y otras expresiones culturales» o la «investigación de nuevos proyectos que se hayan realizado ya de manera exitosa en otras ciudades» y buscar «recursos extramunicipales».