Decía William Shakespeare que un hombre que no se alimenta de sus sueños envejece pronto. Suponiendo que la frase del genial escritor se pudiera aplicar también a las regiones, uno de los sueños que deben erradicar las 'arrugas' de la Región tiene nombres y apellidos desde hace casi una década: Campus de Ciencias de la Salud. Un proyecto del que se lleva hablando desde el año 1999 y que se ha convertido en una de las principales metas del rector de la Universidad de Murcia. José Antonio Cobacho quiere que uno de los principales legados del mandato que ayer inició -por no decir el más importante, con permiso de la adaptación al Proceso de Bolonia- sea este nuevo campus, que se está construyendo en El Palmar junto al hospital Virgen de La Arrixaca y que dará cabida a 3.650 profesores y alumnos de las distintas enseñanzas sanitarias que imparte la institución docente, ahora diseminados en edificios obsoletos y muy distantes entre sí. Ayer, durante su toma de posesión como rector, volvió a insistir en que la puesta en marcha del campus será objetivo prioritario durante esta legislatura. También Valcárcel resaltó las «grandes expectativas y esperanzas» puestas en el proyecto.
Pero una empresa de semejante magnitud «no es decir hágase». Así lo dejó de claro en su día el propio Cobacho, consciente de que el proyecto empezaba a criar telarañas en los cajones de la Universidad y de la Comunidad con sólo dos edificios construidos desde principios de la década pasada. Los problemas eran muchos: poco suelo, menos dinero, y la Cañada Real, que pasa por los terrenos en los que se levantan las instalaciones. Las negociaciones del actual equipo de dirección de la UMU consiguieron una parcela adicional cedida por el Ayuntamiento de Murcia de 21.000 metros cuadrados, que hace que el futuro campus tenga finalmente una superficie de 75.000 metros cuadrados para satisfacer las futuras necesidades de sus usuarios y de la propia Región de Murcia en lo que a formación de profesionales sanitarios se refiere.
En la importancia que supone esta empresa para el futuro económico y social de la Región se basan muchos de los argumentos que utilizan los responsables de llevar este barco a buen puerto para que las autoridades den al proyecto el impulso que necesita. El rector aprovechó ayer la presencia del presidente de la Comunidad y del consejero de Universidades en su toma de posesión para reclamar ese empujón, y aunque no se concretaron fechas ni se dio por cerrado el acuerdo de financiación, ambas partes dieron por seguro que la autorización de endeudamiento que precisa la UMU para iniciar sus planes estará lista antes de verano.
El vicerrector de Ciencias de la Salud de la Universidad de Murcia, Manuel Vidal, explica que el nuevo campus acogerá, además de la nueva Facultad de Medicina y otros centros docentes de Ciencias de la Salud, un centro para laboratorios de investigación biomédica que ocupará una superficie construida de 10.700 metros cuadrados, con la importancia que eso supone, y que convertirá a la Región en un referente en este campo a nivel nacional. Además, por primera vez se aúnan los estudios clínicos y básicos de las Ciencias de la Salud, por lo que allí se va a estudiar y a trabajar a la vez. Va a ser el campus de ciencias de la salud más moderno y más avanzado de España».
En el ánimo de los responsables de la Universidad está hacer del campus «un verdadero motor de la investigación biosanitaria y un seguro de vida para impartir una excelente formación a los futuros profesionales». Un proyecto, en definitiva, para tomar con el pie adecuado el camino del nuevo modelo de desarrollo.