Pepe Madrigal Madrid fue uno de los 54 nazarenos que fundaron el paso de Jesús en Casa de Lázaro, hace 25 años. En la actualidad ya no carga, pero sigue perteneciendo al grupo de estantes y desempeña el papel de mayordomo celador de la Hermandad. Una de sus mayores satisfacciones es arreglar la mesa del trono, cometido en el que está iniciando a su hija, María Madrigal Aguirre.
-¿Cómo es que se ocupa del arreglo de la mesa?
-Los primeros 15 años me ocupé de su arreglo junto a otro estante ya jubilado. Después comencé a enseñar a mi hija María, para cuando yo no pueda hacerlo.
-¿Qué elementos colocan en la mesa del trono?
-Intentamos mantener la estética hebrea. Ponemos un candelabro de siete brazos y la vajilla es de barro cocido; a modo de copas colocamos unos cuencos también de barro. Junto a la figura de Lázaro, una jarra de vino, como si estuviera sirviendo al Maestro. Todo es artesanal, hecho por un alfarero de Totana. El mantel es de lino con encaje de bolillo. Las imágenes van sin potencias, porque el escultor que las hizo diseñó la composición buscando dar un toque de sencillez, como sería la casa de Lázaro en la realidad.
-¿Por qué se fundó la Hermandad de Jesús en casa de Lázaro?
-Fue una iniciativa de 54 nazarenos amigos, que deseábamos recuperar un paso de La Sangre, obra de Sánchez Araciel, que había desaparecido durante la Guerra Civil. Hace 25 años salimos por vez primera, y desde entonces los estantes somos los camareros del paso y cubrimos todos los gastos que supone sacarlo a la calle y nos ocupamos de su arreglo.
-¿Por qué se hizo nazareno?
- Soy nazareno 'colorao' por los cuatro costados. Desde niño, cuando oía la convocatoria 'colorá', soñaba con que algún día saldría en la procesión. A los doce años me inicié en la cofradía, con una túnica prestada, no tuve una propia hasta que cumplí los 18. Ahora llevo ya treinta y dos años como cofrade, y es un orgullo que comparto con toda mi familia.
-¿Cómo están celebrando el 25 aniversario del paso?
-Hemos hecho unos recordatorios y caramelos especiales, con versos alusivos a las imágenes del paso, para repartir durante la procesión. También hemos nombrado madrina a Mari Cruz Siso por ser la esposa de Carlos Valcárcel, el presidente que autorizó la salida de nuestro paso.