Te lo cuentan con cierto rubor y en voz baja, como si ellos mismos no terminarán de creérselo y estuvieran revelando un gran secreto. Aunque en el fondo les embarga el orgullo y se les nota que hacen esfuerzos para no echarse a la calle a gritárselo a todo el mundo. En el PP se han echado las manos a la cabeza, tanto por estupor como para evitar lesiones craneales por la ruptura del techo electoral, al ver los resultados de los últimos estudios sobre intención de voto encargados por el partido a poco más de un año de las próximas elecciones locales y autonómicas. Son tan buenos que en la sede han pedido una quimera: discreción para evitar la desmovilización del electorado ante otro más que probable paseo militar.
Según estas estimaciones supuestamente internas que maneja la dirección del PP, la intención de voto en la Región de Murcia estaría ya consolidada por encima del 60% (en las pasadas autonómicas, mayo de 2007, alcanzaron el 58,49%), y en algunos de los principales municipios, caso de Murcia, incluso se rondaría el 70%. Y la tendencia es a mejorar.
«El sondeo que se hizo un año antes de las elecciones de 2007 nos daba en Murcia por encima del 50% del voto, y el resultado final fue el 61,28%. Si esta vez se repite la misma progresión, ¿adónde vamos a llegar?», comenta, entre gozosa y asombrada, una fuente de la Alcaldía de Murcia.
En la dirección regional popular confirman estas estimaciones y agregan que las perspectivas en Cartagena (55% en 2007) son también excelentes, con una intención de voto que ya supera el 60%.
Por encima del 60%
Estos datos, en realidad, no son tan sorprendentes. Los últimos estudios publicados en la Región en noviembre del pasado año ya los apuntaban. Consultores CSA le daban al PP una estimación regional de voto del 60%, del 31% al PSOE y del 5,2% a IU, mientras que el barómetro de otoño del Centro de Estudios Murcianos de Opinión Pública, mucho más fiable que el anterior, otorgaba al PP un 61,5%, al PSOE un 28,5%, a IU un 4,9% y a UPyD un 3,2%
En el PSOE restan validez a las cifras procedentes del PP. El partido que dirige Pedro Saura de momento no ha realizado estudios demoscópicos porque considera que no es el mejor momento. Los expertos de la ejecutiva federal creen que el malestar ciudadano por la crisis «contaminaría los resultados», por lo que no serían indicativos sobre lo que puede ocurrir en mayo de 2011, argumenta un dirigente socialista. Prefieren esperar unos meses a que escampe.
No obstante, nadie oculta que el horizonte del puño y la rosa no es de color de rosa. «Esta vez perdemos hasta el senador autonómico», indicaba hace unos días un descontento veterano socialista. Para ello, al PP le bastaría con obtener 30 diputados en la Asamblea Regional, uno más de los que logró en 2007. Algo factible al día de hoy.
Incluso los vaivenes de la población podrían beneficiar a los populares si el Instituto Nacional de Estadística confirma con los datos del padrón de este año el trasvase para los próximos comicios autonómicos de un escaño de la circunscripción de Cartagena (ahora elige a 11) a la de Murcia (pasaría a tener 21 diputados), principal bastión electoral del PP.
Intangibles y crisis
Los datos que baraja Izquierda Unida se basan en estudios y prospecciones ajenas, según los cuales, la coalición de izquierdas tendría opciones de lograr un segundo escaño en la Asamblea Regional, concretamente por la circunscripción del Guadalentín.
No obstante hay intangibles que pueden hacer cambiar la situación en los próximos doce meses, tanto en un sentido como en otro, como son la evolución de la crisis y su especial repercusión en la Región de Murcia, el posible ascenso de UPyD, el efecto social de los recortes presupuestarios del Gobierno regional...
Por todo ello, la dirección popular intenta no levantar el pie del acelerador y ha potenciado las relaciones con la sociedad. En los dos últimos meses ha celebrado más de veinte actos y reuniones con colectivos y organizaciones y más de 500 personas colaboran en las comisiones de estudio del partido. La intención es intensificar esta línea de trabajo en abril, a partir de las Fiestas de Primavera.
«Tenemos claro que hay salir a la calle a explicar las consecuencias del 'pensionazo' y la subida del IVA», comenta el vicesecretario general del PP, José Gabriel Ruiz, quien anuncia además nuevos bríos para la campaña 'Los errores de Zapatero los pagamos todos'. El complemento a este vigor popular podría ser la remodelación del Ejecutivo autónomo, que algunas fuentes gubernamentales sitúan en el mes de junio. Pero esa es otra crónica.