El pasado día 11, en el programa 'Taller de Salud' de Canal 6 hice la siguiente reflexión: ¿Qué es lo más importante para el futuro de la Comunidad de Murcia? La respuesta era sencilla: la salud de nuestros niños y niñas. Siguiendo con este razonamiento me pregunté: ¿qué estamos haciendo a corto plazo por la salud de los niños? A corto plazo lo hacemos bien: existe un excelente calendario vacunal; en los centros de salud está el programa del niño sano; si un crío se pone enfermo, lo ve rápidamente el pediatra; si precisa hospitalización, se hospitaliza... En general, la red sanitaria murciana es muy buena.
¿Pero qué hacemos por la salud de nuestros hijos pequeños a largo plazo? Aquí la respuesta es descorazonadora. No estamos haciendo nada. Un número importantísimo de niños se alimentan mal, cada vez peor, no hacen ejercicio físico y como consecuencia de ello, cada vez hay más casos de obesidad, un hecho que va a condicionar su futuro, porque tienen más posibilidades de padecer diabetes, hipertensión, colesterol elevado, etc. Hay estudios que demuestran que los niños de 13 años obesos con triglicéridos altos tienen las arterias carótidas, las que llevan la sangre al cerebro, tan desgastadas como una persona de 40 años. El riesgo cardiovascular de los niños/as obesos es mucho más alto del que debería ser y, en consecuencia, a edades medias de vida podrían tener infarto en el corazón o en el cerebro. Un estudio publicado en 'The New England', en febrero pasado, concluye que si no se frena esta epidemia de obesidad, los niños actuales vivirán menos años que sus padres. ¿Estamos dispuestos a que esto se cumpla?, ¿qué podemos hacer para cambiar esta tendencia?
Desde el Gobierno de España hace años se puso en marcha la llamada estrategia NAOS para evitar la obesidad y aumentar el ejercicio físico. Se ha gastado bastante dinero (no sé cuanto) en vendernos esta estrategia, pero ¿qué ha conseguido? Casi nada. En la Comunidad de Murcia se ha preparado una ley de educación para la salud. Desconozco sus contenidos pero ya hace años se habló de ella y todavía no se ha puesto en práctica.
En las siguientes líneas voy a enumerar lo que creo que habría que hacer para disminuir la obesidad infantil. Lo primero es mejorar la alimentación de nuestros niños y para eso habría que tomar las siguientes medidas:
1)Prohibición de maquinas expendedoras de productos como bollería industrial, patatas fritas de bolsa, palomitas, bebidas azucaradas y zumos azucarados.
2)En los comedores escolares, los menús consistirán en ensalada, guiso (legumbres, pasta, arroz, patatas y pescado&hellip) pan y fruta.
3)Poner un impuesto especial a los alimentos menos recomendables (bollerías, mantequilla, margarina, helados que no sean de hielo...) y bajar el IVA a los alimentos sanos: fruta, verdura, pan, pescado, aceite de oliva, etc.
4)Los productos elaborados deben de llevar una etiqueta de información nutricional completa y una pirámide nutricional indicando en qué posición se encuentra.
5)Los restaurantes podrán el valor calórico de sus platos. Estudios han demostrado que si se pone este dato, se come menos.
6)Se necesita un plan de divulgación de conocimientos sobre alimentación y nutrición adaptado a niños y padres.
7)Campañas de concienciación a los padres sobre la importancia de la alimentación en la salud de sus hijos.
8)Prohibir la publicidad engañosa (hay muchísima).
9)Crear una asignatura de alimentación y nutrición para la escuela y los institutos.
Lo segundo que hay que conseguir es que los niños no caigan en las garras del sedentarismo. Sin una mayor actividad física no conseguiremos disminuir la tasa de obesidad infantil. Por eso habríamos de tomar las siguientes medidas:
1)Abrir todas las tardes y todos los fines de semana las pistas deportivas de todos los colegios, institutos, etc. para que los niños puedan acudir a jugar. Está demostrado que mediante los juegos, muchos chiquillos participan más que si son pruebas deportivas. Contra esta propuesta se puede aducir que no hay dinero para pagar a personas que vigilen las instalaciones. A quienes piensen así deben saber que el 7% de lo que nos gastamos en España en sanidad, es decir 3.000 millones de euros, que equivale a 500.000 millones de las antiguas pesetas, se destinarán a enfermedades producidas por la obesidad.
2)En todos y cada uno de los parques de cada ciudad o pueblo debe haber una zona habilitada con porterías de fútbol y canastas para que los niños puedan reunirse a jugar, de esta forma verán menos horas la televisión, estarán menos tiempo delante del ordenador y se relacionarán más y mejor con otros niños.
Y no he hablado del papel de los padres y las madres, que es fundamental.
Juan Madrid Conesa es especialista en Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia.