David Morillas Fernández acaba de firmar la documentación como profesor titular de la Facultad de Derecho de la Universidad de Murcia. Jaén le vio nacer, pero casi toda su formación se la debe a Granada, donde su padre fue rector. Utiliza botas rojas en el campo de fútbol y en las competiciones federadas él es el portero; pero en lo demás se defiende mejor en el centro izquierdo, «siempre me han traído más dificultades los balones de la derecha». Introduciendo su nombre en el buscador Google aparecen un total de 143.000 referencias.
-¿Cómo puede estar usted en tantos lados?
-El don de la ubicuidad aún no lo tengo, pero puede que sea resultado de bastantes años de trabajo y dedicación a la Universidad. Primero en Granada y después en Murcia, donde cumplo ya el primer lustro de estancia. He tenido suerte porque han contado conmigo bastantes investigadores de relevancia nacional e internacional y eso me ha permitido introducirme en múltiples investigaciones. Lo importante es contribuir a crear una universidad de calidad y de futuro, sobre todo con los nuevos planes de estudios.
-Su despacho es el número trece, ¿es usted supersticioso?
-Todo lo contrario, desde que me vine a vivir a Murcia me he visto acogido en la Facultad de Derecho como uno más. Conmigo tienen un trato exquisito; no sólo en el ámbito universitario sino de la sociedad murciana en general, de tal forma que ha hecho que no eche de menos Andalucía, aunque son dos tierras muy similares.
-¿Cómo van a quedar los estudios de Criminología en Murcia?
-La Universidad de Murcia vuelve a ser la primera en la implantación de la titulación de Criminología; todo ello porque en este mismo curso ya ha empezado a impartirse el Grado de Criminología según el Plan Bolonia. Somos pioneros, junto a Barcelona. Ello vuelve a demostrar que Murcia es un referente en la enseñanza de Criminología y no hubiese sido posible llegar a este nivel sin las aportaciones iniciales de profesores de la Facultad de Derecho como el doctor Peris y el actual rector y, sobre todo, por la labor de la anterior decana, Esperanza Orihuela.
-Usted es vicedecano de Investigación y responsable de los estudios de Criminología, ¿por dónde van a ir sus líneas de investigación?
-Queremos que los investigadores de la Universidad de Murcia sean reconocidos nacional e internacionalmente, tenemos una facultad de mucho prestigio a nivel nacional y debemos continuar la línea. En primer lugar incidiremos en la publicación de Anales de Derecho y en la implantación de las nuevas tecnologías.
-Entre sus publicaciones se encuentran libros dedicados a la delincuencia organizada. ¿Cómo debe ser ésta para catalogarse de tal manera?
-Deben actuar al menos tres personas que se unen para desarrollar un comportamiento criminal, con un reparto de funciones muy concretas y con una hipotética jerarquía; si bien con la nueva reforma legislativa se va a restringir estos criterios.
-¿Quién es el sujeto más vulnerable para ser maltratado?
-Los dos colectivos más vulnerables son los ancianos y los niños. La mujer cuenta con infinidad de recursos para que pueda decidir cuándo ponerle fin a una situación de maltrato. Los niños no, son otras personas ajenas, normalmente educadores y médicos quienes detectan esta situación. En el caso de los ancianos se agrava la situación pues en muchos casos quien le maltrata es precisamente la única persona que tiene para que le acoja.