La fractura entre la Junta de Hacendados y un amplio sector de los vecinos de la huerta se convirtió ayer en un abismo en el Juntamento General celebrado en el Ayuntamiento de Murcia, donde, en una atropellada sesión, el órgano soberano de la huerta aprobó los gastos de 2009 -más de dos millones de euros- y el presupuesto para este año -dos millones y medio-, y la oposición, encabezada por la agrupación para la preservación de la huerta Huermur, anunció que impugnará la votación ante la Confederación Hidrográfica del Segura y en los juzgados.
Según esta asociación, el voto delegado está contemplado en los estatutos, mientras que la Junta que preside Sigifredo Hernández sólo permitió ayer un voto por persona y sacó adelante su propuesta. Por otro lado, Huermur denunció la poca transparencia en las cuentas y la creación de una Comisión Permanente por parte de la Junta «para hacer lo que quieran y firmar cuantos documentos sean necesarios». Esta agrupación acudió al acto con una notaria, pero Hernández no la dejó permanecer en la sala alegando que su presencia no era «necesaria ya que todas las cuentas han sido ya presentadas». Desde Huermur comentaron que su intención era «levantar acta de las formas caciquiles con las que Hernández dirige la Junta».
'Cueva de ladrones', 'chapuza de votación' o 'las cuentas claras' fueron algunas de las frases que se escucharon en la sala en una asamblea que Hernández, en su calidad de presidente, interrumpió y dio por concluida de un plumazo cuando aún varias personas levantaban el brazo para ser escuchadas.
«Lo has hecho muy bien, te querían reventar el acto», le dijeron a Hernández sus partidarios, mientras que Ángeles Micó, hacendada y miembro de Huermur, entregaba al secretario de la Junta los votos de los ausentes con sus correspondientes autorizaciones.
«El reglamento permite llevar más de un voto si el titular te autoriza por escrito, pero la Junta de Hacendados no respeta las ordenanzas y su forma de actuar se basa en el abuso constante. Con los votos de todos los que representábamos la asamblea no hubiera salido adelante», dijo Micó. Un huertano, «con quince años de antigüedad como hacendado», comentó que «no había visto nunca una reunión tan dividida y no sé si creer a la Junta o a los estatutos, pero a ambos no puedo».
Otro asistente pidió a Hernández que le explicara por qué la Junta no aceptaba los votos delegados, a lo que éste replicó, con chulería: «Usted necesita un cursillo abreviado del reglamento de los regantes».
Micó y varios miembros de Huermur recriminaron a Hernández que «las cuentas del 2009 no sean públicas y que los presupuestos de este año se hayan hecho sin la aprobación de todos. Vamos a ir a los tribunales porque tenemos derecho a conocer el dinero del que disponemos y todas las operaciones que se han hecho, y la Junta nos lo niega».
En su Memoria, la Junta de Hacendados hizo ayer público un gasto de más de 100.000 euros en concepto de representación y 9.000 en llamadas telefónicas, entre otras operaciones. Micó demandó las facturas de estos movimientos, pero Hernández no hizo caso a la petición. Según el presidente de la Junta, «las cuentas están muy claras y somos los primeros interesados en la prosperidad de la huerta. Los regantes somos hombres de buena voluntad y mi trabajo diario al frente de la institución está fuera de toda duda».
«Algunos quieren promocionarse en el Juntamento General, pero sólo son impostores que intentan hacernos creer que van a salvar la huerta: buscan aprovecharse de la ignorancia de los demás pero los dueños de la huerta somos nosotros y sólo nosotros marcaremos las pautas a seguir», dijo el presidente Hernández.