La Federación de Asociaciones de Vecinos de Cartagena (Favcac) ha dado por cumplido el ultimátum que planteó a la Consejería de Sanidad para que rectifique su planes respecto al Hospital Santa María del Rosell cuando abra el nuevo de Santa Lucía a finales de este año. Sigue considerando que el Rosell no se quedará como un centro independiente con el peso suficiente como segundo hospital de la ciudad, sino que será un simple «apéndice» del nuevo centro sanitario. Y, por eso, y porque ven amenazado el sistema público de salud con los planes para privatizar los servicios auxiliares (lavandería, limpieza, etcétera), repartirán diez mil octavillas contra Sanidad por todo el municipio. Será el doble de lo previsto.
«Estamos hartos del silencio de Sanidad a nuestras propuestas. Queremos inundar Cartagena con hojas informativas para concienciar a los ciudadanos de que nos estamos jugando mucho. Cartagena ya ganó una batalla al conseguir a principios de la década del 2000 que se construyera un hospital nuevo y no una ampliación del Rosell en los terrenos del campo de fútbol Mundial 82 y ahora está ante otro momento crucial: el de garantizar una asistencia sanitaria pública y de calidad, a la altura de las necesidades de la población para al menos los próximos diez años», ha manifestado el presidente de la federación vecinal, Leandro Sánchez.
Éste explicó que liderará una plataforma o coordinadora en defensa de la sanidad pública, a la que su colectivo vecinal invítará a sumarse a colectivos sociales, asociaciones relacionadas con la salud, sindicatos y otras organizaciones. «No dejamos de lado a los partidos políticos, pero queremos lanzar el mensaje de que esta iniciativa no está en absoluto politizada, como se ha sugerido en alguna ocasión para desprestigiar las demandas vecinales», señaló Leandro Sánchez.
Además del reparto de octavillas, esa plataforma organizará actividades como charlas y encuentros con representantes sanitarios de otras zonas de España como la Comunidad Valenciana o Madrid, donde Sánchez aseguró que los modelos de privatización «no sólo han supuesto una merma en la calidad de la asistencia y en las condiciones de los trabajadores sanitarios, sino que no han supuesto el ahorro económico tan cacareado».
Seis especialidades más
El presidente de la federación vecinal apuntó que el texto de las octavillas ya está en la imprenta y las hojas estarán listas en unos días para repartirlas por el Rosell, el Hospital Naval, los centros de salud y otros edificios públicos como locales sociales o sedes de las asociaciones vecinales.
Leandro Sánchez mostró su malestar con la Consejería de Sanidad porque su secretario general, José Luis Gil, se comprometió hace algo más de un mes a dar una respuesta acerca de las demandas planteadas por los vecinos ´»y ni él ni nadie de la Consejería, el Servicio Murciano de Salud o el Rosell nos han dicho nada».
El representante de las asociaciones de vecinos de Cartagena y la comarca se refirió también a que una de los motivos por los que se redoblarán las acciones de protesta previstas antes de las conversaciones con Sanidad es que el Grupo Parlamentario Popular en la Asamblea Regional ha respaldado las tesis del equipo de la consejera de Sanidad, María Ángeles Palacios.
«La diputada María Dolores Soler ha dicho que hay garantías de que el Rosell se mantendrá como segundo hospital de referencia, pero nosotros no vemos tales garantías», indicó Sánchez.
El pasado 3 de febrero, en una reunión en la ciudad José Luis Gil insistió ante los representantes de las asociaciones de vecinos en que la asistencia sanitaria experimentará una notable mejora. porque Cartagena será la única área de salud de la Región de Murcia con dos hospitales.