Con un cambio de hábitos en la conducción y aplicando unos sencillos trucos se puede conseguir no sólo reducir el consumo de combustible y contaminar menos, al rebajar las emisiones de C02 a la atmósfera, sino incluso ahorrar en torno a 30 ó 40 euros por cada 100 de los que gastamos en carburante. Y, por si eso fuera poco, encima podemos cubrir el trayecto previsto en menos tiempo.
'La Verdad' ha realizado el curso de Técnicas de Conducción Eficiente que el Ayuntamiento, a través de la Agencia Local de Medio Ambiente (ALEM), ofrece a los funcionarios y empleados municipales, pero que también está a disposición de cualquier vecino de Murcia, con carné de conducir, que quiera realizar las pruebas de forma totalmente gratuita. Basta ponerse en contacto con la Agencia Local de Medio Ambiente, ubicada en la calle Azarbe del Papel, 22, frente al Zigzag, o a través del teléfono 968 200 293. Y es que este programa se enmarca dentro de las actividades de participación ciudadana de la Estrategia Local contra el Cambio Climático.
El viernes compartimos clases teóricas y prácticas con funcionarios y empleados de Urbanismo, Medio Ambiente y Bomberos. Pero este mismo curso lo han realizado ya, a través de ARGEM -la Agencia Regional de Gestión de la Energía de la Región de Murcia- otros colectivos como funcionarios de la Consejería de Medio Ambiente, Cespa, Aguas de Murcia y hasta el propio jefe provincial de Tráfico, Francisco Jiménez.
El director del curso es Jesús Javier Lorca Sánchez, de la autoescuela Cosmos, quien viene impartiendo estas clases desde 2006 cuando el director de ARGEM, que ha recogido la directiva de Europa a través del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) se puso en contacto con él y recibió un curso de un catedrático en Motores de la Politécnica de Madrid. Jesús Lorca anima a todo el que tenga carné de conducir a apostar por una conducción eficiente «que siempre es más segura, más confortable, menos ruidosa y contaminante, más económica y, además, no tiene por qué ser aburrida».
La metodología del curso se compone de dos rondas de conducción, de 4 kilómetros de distancia y unos 12 minutos de duración, por un circuito urbano que, en nuestro caso partió desde la autoescuela, en Ronda Norte, número 18, y continuó por la Avenida Miguel de Cervantes, Avenida de los Pinos, Alfonso Palazón Clemares, Juan Carlos I, Avenida de los Pinos, rotonda y cambio de sentido en la glorieta para volver por Avenida de los Pinos y entrar por Santa María de Gracia.
Al finalizar la vuelta, el profesor toma nota en la hoja del test de los datos pertinentes (tiempo empleado, consumo medio y velocidad media), junto con otros datos de interés sobre la manera personal de conducir de cada alumno que pudiera ser susceptible de corregir para mejorar la eficiencia en la conducción: arranque, uso de la primera y de la demás marchas, aceleraciones, obstáculos sorteados y distancia de seguridad, entre otros.
Dos rondas de conducción
El curso finaliza con una exposición de resultados individualizada y el alumno recibe un diploma de asistencia de Conducción Eficiente de Automóviles.
'La Verdad' realizó la prueba en el mismo coche -un Volswagen Golf 5 TDI de 105 cv- que la concejal de Medio Ambiente, Adela Martínez-Cachá, y el jefe de Servicio, Francisco Carpe.
La primera en la frente. Ninguno de los tres hicimos bien el arranque, porque dimos al contacto directamente o pisando levemente el acelerador, pero nadie pisó a fondo el embrague, que es lo correcto para facilitar la puesta en marcha del motor sin tener que arrastrar la caja de cambios.
En la primera ronda, Adela Martínez-Cachá realizó el recorrido en 12,02 minutos, con un consumo medio de 8,8 litros/100 km y a una velocidad media de 18 km/hora. La periodista realizó el mismo recorrido en algo menos de tiempo, 10,43 minutos, a una velocidad media de 20 km/hora y con un consumo medio de 8,3 litros por cada 100 kilómetros.
La clase teórica resultó de lo más reveladora. A uno de los trucos el profesor lo llama 'la técnica de la grulla' y consiste en algo tan simple como esconder la pierna derecha para no tener la tentación de pisar el acelerador al arrancar el motor.
Cambiar de forma ágil la marcha, antes de que lo pida el motor con sus revoluciones, es otra de las recomendaciones para ahorrar en el consumo. Se puede circular en ciudad en cuarta marcha y en torno a 50 kilómetros por hora. Y es más, se puede cambiar de segunda a cuarta, sin pasar por tercera, y de tercera a quinta, sin pasar por la cuarta. Es cuestión de práctica. Levantar el pie del acelerador y dejar el coche rodar por su propia inercia nos permitirá comprobar que estamos reduciendo el consumo, en ese momento, prácticamente a cero litros.
Tras la clase teórica, la concejal realizó su ronda ahorrando un 27,27% de combustible y la periodista redujo aún más el consumo, alcanzando un -31,32%, lo que supondría que de 100 euros de gasto en combustible, podría ahorrar 31 euros.
Y otra recomendación sorprendente: si se prevé que la parada va a superar los 60 segundos, es recomendable apagar el motor. Hoy día ya hay coches que ofrecen este extra, pero cualquier conductor puede hacerlo de manera manual. Y el resultado se nota. En el medio ambiente, que es lo importante... pero también en el bolsillo.