Agónica victoria del Reale Cartagena, pero victoria al fin y al cabo. Los albiazules emularon al Efesé y remontaron en los minutos finales un marcador adverso que hacía presagiar lo peor. Con el 0-2 pocos creían en el milagro, pero la raza de los últimos diez minutos dio sus frutos.
Teniendo en cuenta que se enfrantaban dos equipos que no ganaban desde el mes de diciembre, y a los que los números colocan como los peores de la segunda vuelta del campeonato, el 0-0 de la primera mitad no debe sorprender en exceso. Sobraron treinta minutos de partido, pero el final tuvo juego, emoción y sobre todo goles, que son la salsa de este deporte.
Durante los primeros veinte minutos los cuatrocientos aficionados que acudieron al pabellón (menos que en el horario de los viernes) pudo comer pipas sin apenas sobresaltos y sin levantarse de la butaca. Ayer, la intimidad del pabellón dejaba escuchar con fuerza cada palabra que se pronunciaba en la cancha de juego.
El Reale comenzó mandando en la cancha, con más corazón que cabeza. Arturo, el meta visitante, casi no tuvo trabajo ante el desacierto atacante de los locales. Palomeque, todavía con falta de adaptación falló las mejores oportunidades. A falta de 3 minutos no supo el joven futbolista aprovechar el desatino defensivo de los zaragozanos. Medio minuto después en una buena jugada de Cobeta, el madrileño devolvió la pared en vez de rematar. Con un tiro lejano de Lozano y un par de buenas acciones de Héctor sin convicción quedaría resumido el balance en ataque de los locales.
Los visitantes salieron más frios.Sin embargo en el minuto 11 y en su primera llegada hicieron a Molina sacar con la pierna un balón peligroso enviado por Euler. Rodrigo lo intentó un minuto más tarde, pero el esfuerzo fue infructuoso. Primera parte para olvidar y un descanso para oxigenar ideas.
Final de infarto
Tras el descanso poco se notó el cambio hasta que en el minuto 24 Messias se encontró con el travesaño. En el minuto 28 el Sala 10 Zaragoza dio su primer aviso con paradón de Molina. El meta también se lució en el 31 en un disparo potente de Corvo.
Tan sólo unos segundos después, todavía en el 31 de juego, Tejel hizo el primero para los visitanets con un remate de tacón. Lozano impidó el segundo con un buen trabajo defensivo, pero Rodrigo rematando con el pecho hizo el segundo. La derrota momentánea espoleó al Reale y esta vez la ansiedad no pudo con la raza. En el minuto 33, Raúl batió a Arturo de disparo lejano. Dos minutos más tarde, Sergio Lozano pudo celebrar con gesto de rabia el gol del empate. Seguro que el seleccionador tomó buena nota de este futbolista al que nose le puede pedir un mayor compromiso.
El propio Lozano pudo hacer el tercero en la siguiente jugada. Dudó y Arturo detuvo su sutil disparo. A falta de tres minutos Messias también hizo esforzarse al meta visitante, pero con portero jugador llegó el gol definitivo. A falta de un minuto y doce segundos para el final de la contienda, y no exento de polémica, llegó el segundo gol de Raúl. El gol del triunfo. Sala 10 Zaragoza pidió mano en el remate. Además de la mano escayolada. Nada cambió y el Reale se reencontró con la victoria.