Vieron esfumarse la droga y clamaron venganza. Una operación conjunta entre la Policía Nacional y la Guardia Civil, llevada a cabo en Murcia y Alicante, ha permitido desmantelar una banda de 'narcos' que presuntamente secuestraron y torturaron a un magrebí que, creían, les había robado un gran alijo. Esta red, de la que una docena de miembros han sido detenidos, estaba especializada en la introducción de alijos de hachís en el país.
Una partida de 1.200 kilos de esta droga es el origen de toda esta operación. En noviembre del pasado año, la Guardia Civil detectó en la comarca de la Vega Baja la actuación de un grupo de narcotraficantes, españoles y magrebíes, que se dedicaban a traer alijos de hachís a España. Poco después, la Benemérita, según explica en un comunicado, tuvo conocimiento de que la pasada noche de Navidad, la organización logró introducir por la costa alicantina un alijo de más de una tonelada de hachís.
Esta droga fue ocultada en una nave, donde permaneció hasta que, días después, la robó una banda rival. La organización clamó venganza y puso sus ojos sobre un joven magrebí residente en la localidad alicantina de Formentera del Segura. Creían que él había sido el ladrón y le tendieron una trampa.
Fingieron ser guardias civiles
La banda captó a una joven para que mantuviera un contacto con él en un bar del municipio alicantino de Torrevieja. La cita se llevó a cabo a mediados de febrero. Una vez que el joven magrebí llegó al lugar, dos de los integrantes españoles de la organización, fingiendo ser guardias civiles, lo introdujeron en un coche y lo trasladaron a Molina de Segura. En el trayecto, presuntamente lo maniataron y golpearon.
Las agresiones contra el joven continuaron en la casa de campo de Molina, desde donde la banda telefoneó a su familia, residente en Marruecos. Según fuentes policiales, la organización exigía un millón y medio de euros para su liberación. El rehén aprovechó un descuido de sus captores para liberarse y salir huyendo del lugar. Éste pidió ayuda en una vivienda cercana a la casa de campo y sus vecinos le relataron la historia al Cuerpo Nacional de Policía.
Tras una reunión de coordinación entre los investigadores de la Guardia Civil de Alicante y del Cuerpo Nacional de Policía de Murcia, se decidió continuar con la investigación relacionada con el secuestro de manera conjunta. Esta actuación mano a mano ha permitido detener a las doce personas implicadas en la investigación. La unión hace la fuerza.
Los arrestados son I.J.PN, de 42 años; J.P.M., de 42 años; J.F.J., de 41, y J.M.R. de 43 años. Todos ellos han sido apresados en Murcia. Asimismo, también se ha detenido en Torrevieja a B.L., de 28 años; M.A., de 25; M.G., de 26 años; MG., de 23; N.Z., de 19, y W.F., de 25 años, y a A.M.M, de 37 años, y a M.M., de 32 años, en la localidad alicantina de Dolores.
En el transcurso de la operación se realizó un registro domiciliario en Almería, dos en la Región de Murcia , otros dos en Torrevieja y uno en la localidad alicantina de Dolores. En estos registros, los agentes intervinieron 30 kilogramos de hachís, cuatro vehículos, una pistola y 9.000 euros en efectivo.
Las investigaciones han sido llevadas a cabo por el Equipo de Crimen Organizado de la Unidad Central Operativa Guardia Civil con sede en Alicante, junto con el Grupo de Homicidios de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de Policía Nacional de Murcia.