Ojo por ojo. Diente por diente. Alma por alma. Dos clanes familiares con origen en la localidad almeriense de Albox, 'Los Pertolos' y 'Los Franceses', llevan casi un siglo escribiendo con sangre una historia inacabable e inacabada en la que no hay más argumento que la venganza y cuyos personajes no respetan otra ley que la del Talión. El último capítulo se acaba de escribir en la localidad murciana de Puerto Lumbreras, donde tres miembros de la familia de 'Los Pertolos' acaban de ser detenidos bajo la acusación de homicidio frustrado: supuestamente le pegaron un tiro en el vientre a un joven almeriense a quien habrían estado extorsionando para sacarle dinero. Nadie sabe cuál será el próximo capítulo, pero sí se conoce que estará escrito con el rojo fluido de la sangre derramada.
El libro 'Historia del crimen en Almería', del periodista de sucesos José Ángel Pérez, reseña el que parece ser el hecho iniciático en esta saga de crímenes. Ocurrió en la mañana del 20 de abril de 1925. Sotero Cortés Contreras, miembro del clan de 'Los Franceses', y Juan Rodríguez Santiago, de 'Los Pertolos', se enzarzaron en una discusión por la ubicación de sus puestos ambulantes en el mercadillo semanal de Albox. Un guardia municipal medió en la pelea y, para evitar que el enfrentamiento se reprodujera, sacó a la calle a Sotero. Fue entonces cuando este 'Pertolo', en apariencia, se aproximó a ellos y asestó una cuchillada mortal a su adversario.
El hecho de que ambas familias calés discrepen en todo, salvo en la norma no escrita de que las afrentas se lavan con sangre y de que una muerte sólo se paga con otra, ha dado lugar en estos 85 años largos a una incontable sucesión de asesinatos. Nadie sabe con certeza cuántos son los caídos en esta guerra de clanes, pero sí que son muchos. Una decena, al menos, en la última década, según las cuentas de la Guardia Civil.
A manos de sus primos
Ya en 1967, otro 'Pertolo', Domingo Rodríguez Rodríguez, murió a manos de unos primos suyos, integrantes del otro clan. Tenía 30 años de edad. Cuentan las crónicas que fue su propia viuda, Antonia, quien lo vengó. Lo hizo años más tarde, en la plaza Circular de Murcia, cuando el asesino de su esposo abandonaba la Cárcel Vieja. La mujer le llenó el pellejo de plomo. Los tres hijos de Antonia heredaron sin duda su coraje y determinación: se llamaban Juan Petronilo, Ramón y Domingo, de los cuales sólo el segundo -actualmente encarcelado en la prisión de Murcia, imputado en un homicidio- sigue vivo a día de hoy. Los otros dos cayeron muertos a balazos. Domingo, el pequeño, se dejó la vida en un paraje despoblado de la localidad almeriense de Arboleas. Su cuerpo fue hallado, acribillado a tiros, junto al de otro joven. Tenía 24 años. Y el mayor de los tres hermanos, Juan Petronilo, murió en febrero del año pasado, en Olula del Río (Almería), abatido por los disparos de una escopeta que empuñaba un empresario marmolista, José Antonio G.G., a quien el fallecido trataba supuestamente de extorsionar. Junto a Juan Petronilo murió su sobrino de 19 años, con quien compartía el nombre de Juan Petronilo y también algunas andanzas.
Aunque los primeros datos indicaban que el presunto homicida y sus dos víctimas no se conocían antes del trágico incidente, informaciones posteriores empezaron a apuntar a que entre ellos mediaban asuntos pocos claros y a que la aparente extorsión era sólo un elemento más a tener en cuenta para explicar el doble crimen.
Esposado al funeral
Ramón, el único superviviente de los tres hermanos que constituían la rama principal del clan familiar de 'Los Pertolos', acudió esposado y fuertemente escoltado al entierro de su propio hijo y de su hermano. No en vano, Ramón estaba encarcelado desde unos meses antes en la prisión de Murcia como presunto autor -junto a su primo, Juan José- del asesinato de un integrante del clan de 'Los Franceses', ocurrido en Águilas en el 7 de agosto de 2008. José Contreras, conocido como 'El Peque hijo', de 36 años y natural de Albox, al igual que la mayor parte de los protagonistas de esta sangrienta historia, regresaba andando a su casa cuando fue tiroteado desde un Mercedes descapotable, robado y con placas falsas. Dos balazos le cortaron el aliento para siempre.
Como siempre en estos casos, 'Los Pertolos' pasaron a convertirse en los primeros sospechosos. Tenían razones sobradas para estar en esa lista. Tantas como la familia rival para buscarles a ellos. Y es que todavía existen otros cuantos crímenes que ambos clanes pueden atribuirse entre sí, aunque algunos de ellos no estén formalmente resueltos. En 1981, Amador Cazorla, de 'Los Franceses', murió abatido de seis disparos en Albox. Y el 6 de febrero de 2003, el 'pertolo' Juan Rodríguez, de 41 años, murió de un tiro en la cabeza cuando salía de su casa, sita en el Barrio Alto de Albox. Alguien le había disparado desde una vivienda abandonada, utilizando un rifle con mira telescópica. El suceso desencadenó un tiroteo posterior entre ambas familias, en el que un pintor de brocha gorda que pasaba por el lugar resultó herido de un disparo en la columna. Quedó parapléjico.
Recaudando dinero
Aunque algunos datos de la investigación judicial siembran ciertas dudas sobre la posible autoría de Juan José y Ramón en la muerte de José Contreras en Águilas, lo cierto es que ambos fueron encarcelados y siguen entre rejas. Este hecho habría llevado a otros miembros del clan familiar a iniciar entonces una campaña de extorsión a empresarios de Almería y Murcia para tratar de recaudar dinero con el que mantener a la familia y sufragar la defensa de los sospechosos.
En una de esas supuestas actuaciones perdieron la vida, como ya se ha dicho, los dos Juan Petronilo -tío y sobrino-, abatidos por un empresario del mármol. Ahora, otros tres miembros de la familia, J.P.R.M., D.R.M. y J.P.R.M., de edades comprendidas entre los 27 y 29 años, han sido detenidos por la Guardia Civil en Puerto Lumbreras, como sospechosos de haber disparado en el estómago a un joven vecino de Albox, también vinculado al clan de 'Los Franceses', al haberse negado a entregarles el dinero que presuntamente le exigían.
El hecho se produjo durante la mañana del 8 de julio de 2009. Ante la resistencia del joven a darles la suma que le reclamaban, y que ascendía a varios miles de euros, le habrían dado un tiro a bocajarro en el vientre y habrían escapado del lugar.
La Guardia Civil, al tener conocimiento de tales hechos, inició la operación policial 'Peque'. Ésta dio sus primeros resultados a primeros del mes de marzo cuando, tras diversas actuaciones policiales realizadas por agentes de la Guardia Civil de las provincias de Murcia , Almería, Ciudad Real y Sevilla, se consiguió identificar a los presuntos autores. Todo apunta a que hay un testigo, a quien se le ha dado la consideración de 'protegido', que ha aportado los nombres de los sospechosos.
Fuentes policiales señalan que los tres presuntos implicados en el homicidio frustrado han sido detenidos en un hotel de Puerto Lumbreras, en el que habían concertado una cita con su abogado. Otras fuentes, sin embargo, apuntan a que éstos se entregaron voluntariamente a la Guardia Civil, motivo por el cual habrían estado acompañados por un letrado de su confianza.
Con su ingreso en prisión, la Guardia Civil considera que el violento clan de 'Los Pertolos' -denominación que procede de Petronilo, o Petrolo, que es uno de los nombres más habituales en esa familia- está prácticamente desmantelado, al tener a cinco de sus más destacados miembros en prisión, al margen de los que perdieron la vida en la interminable guerra con el otro clan. A lo que no se atreven los guardias civiles, sin embargo, es a dar por hecho que aquí ha acabado esta larga historia de venganzas. Saben que mientras estas familias tengan vivo y en libertad a uno de sus integrantes, el riesgo de un enfrentamiento mortal es elevado.