Entre sus muros se refugiaron musulmanes al ser asediados por los cristianos durante la reconquista, en tiempos del Rey Alfonso X el Sabio (siglo XIII). Cuatro siglos después el alcaide y su militares protegieron España de posibles invasiones a través del puerto. Y durante la Guerra Civil sirvió de refugio a los moradores de la ciudad durante los bombardeos aéreos. El Castillo de la Concepción esconde, entre sus salas, torres y aljibes los secretos de la historia de Cartagena, que ahora verán la luz a través del nuevo Centro de Interpretación de la Cartagena Medieval, que se unirá al actual que muestra la historia de la ciudad.
Se trata de un proyecto que comenzó a salir a la luz en 2003, año en el que los arqueólogos excavaron las cuatro estancias medievales. Las salas son abovedadas y están comunicadas entre si a través de varios pasillos. En sus paredes hay fusileras (ventana muy estrecha que se hace en un muro grueso), horadadas en los lienzos de la muralla de la fortaleza, abiertas hacia el este.
La primera sala, que da acceso a dichas estancias, tiene una superficie de 35 metros cuadrados, y a partir de ahí, el espacio se distribuye en una primera 120 metros, una segunda sala de 47 metros, un paso de unos 41 metros y una tercera de 51 metros cuadrados.
Según explicaron los arqueólogos de Puerto de Culturas, José Antonio Martínez y David Munuera, las salas serán equipadas con audiovisuales, equipos interactivos e incluso piezas originales encontradas durante las excavaciones. A través de estos elementos se dará a conocer los aspectos del urbanismo, economía, comercio y población de la época islámica y cristiana. Además se ofrecerá al visitante una completa explicación sobre la evolución de esta fortaleza desde sus orígenes hasta la actualidad.
Jugar y aprender
«Se trata de hacer una musealización del entorno y dar a conocer de la mejor forma cómo se vivía en el castillo en la Edad Media. La idea es convertir las salas en zonas interactivas donde el visitante pueda aprender a la vez que juega y se divierte», explicó a este diario el arqueólogo José Antonio Martínez
La alcaldesa, Pilar Barreiro, visitó ayer las obras que se están realizando en las salas y dijo que el centro de interpretación podría estar finalizado para el mes de julio. Explicó que con la puesta en marcha de este proyecto expositivo el visitante que llegue a Cartagena ya podrá tener conocimiento a través de los centro de Puerto de Cultura de los tres mil años de historia de la ciudad, ya que sólo faltaba explicar la Cartagena islámica y cristiana.
Con la puesta en marcha de este proyecto, estas salas, de carácter medieval, aumentará las zonas expositivas en el Castillo de la Concepción en más del doble de las que hay actualmente (de 200 a 500 metros cuadrados). Con su musealización se convertirá en Centro de Interpretación de la Historia de la ciudad y la Cartagena Medieval.
La alcaldesa, que estuvo acompañada por el concejal de Turismo, Javier Herrero, y la gerente de Cartagena, Puerto de Culturas, Agustina Martínez, explicó que el proyecto se divide en dos fases, la primera de las cuales se centró en los trabajos de excavación y recuperación de estas salas, construidas para la defensa de la ciudad en siglo XVII y situadas alrededor de la Torre del Homenaje, por su lado este y sur.
La Torre del Homenaje
Precisamente las nuevas salas estarán unidas a esta torre por un pasillo. Para facilitar el acceso al entorno se ha instalado un ascensor que estará ubicado en el antiguo patio de armas y comunicado con la recepción.
El presupuesto para llevar a cabo esta primera fase es de 350.000 euros y la empresa adjudicataria de las obras de acondicionamiento es Azuche. Los arquitectos redactores del proyecto fueron José Manuel Chacón y Alberto Ibero.
Pilar Barreiro destacó que ya se está trabajando paralelamente en la segunda fase, con un presupuesto de 285.000 euros, que se corresponde con la incorporación al actual Centro de Interpretación de la historia de Cartagena de los «nuevos espacios recuperados, que van a estar dedicados a la historia medieval de la ciudad, que hasta el momento no se habían dado a conocer al visitante».