A las doce de la mañana, el silencio sustituyó al habitual ajetreo en los centros de salud. Los profesionales sanitarios, y también muchos pacientes, recordaron con concentraciones de cinco minutos a las puertas de los ambulatorios de toda la Región a la doctora María Eugenia Moreno, asesinada el 11 de marzo de 2009 en Moratalla mientras cumplía con su trabajo.
El taxista jubilado Pedro Navarro, de 74 años, acabó a tiros con la vida de Eugenia Moreno, de 35 años, sin mediar palabra en su consulta del centro de salud. Ayer, en este mismo lugar, sus compañeros recordaron a la joven médico residente. Su viudo estuvo presente en la concentración junto al presidente del Colegio de Médicos, Rodolfo Castillo, que volvió a pedir más seguridad. «La sociedad debe comprender que la mejor forma de cuidar su salud y la de los suyos es cuidar al médico que se la proporciona», defendió. El Colegio plantea la posibilidad de recuperar la figura del auxiliar en las consultas, una segunda persona que pueda ayudar al médico en las tareas administrativas y que al mismo tiempo garantice que el sanitario no está sólo frente a cualquier incidente. Pero si «a pesar de estas acciones preventivas se produce la agresión, se deben tomar medidas ejemplares», advirtió Castillo.
El Colegio de Médicos también aboga por establecer el 'Día de la no violencia en los centros sanitarios' con el objetivo de concienciar a los ciudadanos sobre la necesidad de que la relación entre el profesional y el paciente se base en el respeto mutuo.
Las concentraciones de repulsa por el asesinato de María Eugenia Moreno y de homenaje a su figura se repitieron por toda la Región, aunque la Consejería de Sanidad no organizó actos oficiales por expreso deseo de la familia.
En Cartagena, la coordinadora del consultorio Casco Antiguo, Inocencia García, denunció que «los episodios de violencia verbal ocurren con relativa frecuencia», informa Efe. El aniversario del crimen de Moratalla ha vuelto a poner de relieve el debate sobre las agresiones al personal sanitario. Los incidentes de este tipo crecieron un 16% en el último año, hasta alcanzar los 288, según datos del Servicio Murciano de Salud (SMS).
Los médicos son los profesionales más agredidos en Atención Primaria, mientras que en los hospitales son los enfermeros los más acosados, según destaca el informe del Plan de Agresiones que esta semana adelantó 'La Verdad'. Las mujeres se llevan la peor parte, en una proporción de dos agresiones por cada ataque a un varón. El hospital del Rosell es el más conflictivo de todos.