Tras más de seis años de pérdidas en los que apenas llegaban a cubrir los costes de producción y en los que invertían sin saber si conseguirían buenos precios en los mercados, a los agricultores del Campo de Cartagena por fin les empieza a salir las cuentas. Por primera vez desde el año 2004 han conseguido beneficios. Aunque, según apuntaron desde las organizaciones agrarias, ello se debe a situaciones negativas en otros lugares. En concreto, a las heladas e inundaciones que han afectado a sus principales competidores, los productores andaluces (del Valle del Guadalquivir) y los de las zonas del sur de Francia e Italia.
Durante los meses de enero y febrero, la lechuga, el apio, el bróculi, la alcachofa y algunos cítricos han llegado a triplicar el precio que tenían el año pasado. Según apuntó el portavoz comarcal de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) del Campo de Cartagena, Manuel Martínez, cada pieza de lechuga costaba en 2009 de 8 a 10 céntimos y ahora está entre 35 y 45 céntimos.
«Este año estamos consiguiendo al menos cubrir los gastos de producción y algunos beneficios. De esta forma compensaremos las pérdidas del año pasado. Pero esto es sólo un balón de oxígeno», dijo. El frío intenso y las inundaciones han provocado una caída en picado de la producción nacional. De ello se han beneficiado los agricultores que han podido colocar en los mercados sus productos de la temporada de invierno a unos precios muy superiores a lo obtenidos en años anteriores.
«Los agricultores llegan a plantearse su producción como una ruleta rusa. Siembran sin ningún control para recoger todas las semanas. De esta forma y con la oscilación de precios, prueban suerte haber si en alguna de ellas consiguen precios con los que cubrir sus pérdidas», dijo Manuel Martínez.
«Sólo es un respiro»
El presidente comarcal de COAG en Cartagena, Vicente Carrión, dijo a este diario que los pocos beneficios que han obtenido los agricultores son sólo «un respiro a los malos resultados de los últimos años, sobre todo los obtenidos desde el 2007, en los que las pérdidas han sido cuantiosas».
En su opinión no hay que cantar victoria ya que la temporada aún no ha terminado. «Aún queda marzo, abril y mayo y hay que aguantar, porque no sabemos cómo se comportarán los mercados, ya que podríamos volver a los precios de hace dos meses», dijo.
Uno de los mayores problemas con los que se encuentran los agricultores es la sobreproducción que provoca la caída en picado de los precios. «Parece increíble que tengan que verse afectada la producción en el resto de España para que podamos conseguir unos precios razonables», comentó Carrión.
Las heladas también afectaron al Campo de Cartagena, pero en menor medida. La últimas ocurrieron la madrugada de ayer: la alcachofa y la lechuga sufrieron daños que afectaron a sus 2-3 primeras hojas, pero esto no impide que toda vaya a los mercados. También detectaron algunos daños en variedades tempranas de almendro. Al igual que en las pocas plantaciones de melón que ya han sido sembradas.
Desde Asaja explicaron que estas heladas no han provocado daños de importancia, ya que las temperaturas no han descendido tanto como en otras zonas del campo murciano.