La Audiencia Provincial de Cartagena ha absuelto a Juan M. G, que se enfrentaba a nueve años y seis meses de cárcel por dar cocaína a su hija de 22 meses en 2007, al considerar que no existen pruebas suficientes de que el padre suministró droga a la menor, a pesar de que los análisis clínicos realizados en el Hospital Naval detectaron revelaron que había restos de la sustancia en la orina de la niña.
Según la sentencia, la niña sí que estuvo expuesta a la cocaína ya que tanto el padre como el abuelo la fumaban en la vivienda familiar y esto le pudo provocar la ingesta de forma involuntaria. Ocurrió «a través de la chupeta u otros instrumentos que la niña pudo llevarse a la boca que hubieran estado en contacto con la sustancia que consumían». El tribunal dice que en ningún caso la tomó de manos del padre.
La menor fue ingresada el 21 de octubre de 2007 en el Hospital Naval con síntomas de malnutrición, abstemia, irritabilidad y decaimiento. Tras las diversas pruebas, los pediatras descubrieron que la niña tenía una enfermedad metabólica de carácter hepático y hereditaria, que le ocasionaba los síntomas observados en Urgencias. La Fiscalía mantuvo que el padre drogó a lo largo de cuatro meses a la niña para calmar un estado de nervios que creía ocasionado por la enfermedad de ésta.
Delito de abandono
La madre también ha sido absuelta del delito de abandono familiar, pero el padre sí ha sido castigado por esto a la pena de tres meses de prisión y la inhabilitación para ejercer la patria potestad durante tres años. Por el delito del que ha sido absuelto pasó seis meses en prisión provisional
La vista oral se celebró el pasado 24 de febrero. El acusado se declaró inocente. «A lo mejor la niña tocó un cigarro de coca de los que yo me fumo o a mí se me olvidó lavarme las manos después de consumir y ella me tocó a mí. Pero antes de darle coca, me mato», declaró.
La abogada defensora, María José Roldán, dijo sentirse muy satisfecha por la sentencia, ya que «no se ha demostrado la intencionalidad del padre». Explicó que éste se echó a llorar al conocer el fallo. «¡Se ha hecho justicia!», contó que exclamó.
«Se ha dado un cúmulo de circunstancias que inculpaban a mi cliente, pero se demuestra que no quiso darle la droga a su hija. Es toxicómano y tuvo descuidos», afirmó Roldán. La Fiscalía puede recurrir la sentencia.