«El Gobierno se ha precipitado», comentó el veterano sindicalista Nicolás Redondo, que a sus 82 años no se quiso perder esta protesta de los trabajadores. Recordó que durante sus años como secretario general de UGT se vio obligado a convocar tres huelgas generales contra los Gabinetes socialistas de Felipe González. «Rodríguez Zapatero tiene la obligación de explicar qué es lo que quiere, y espero que no profundice en su error».
Otro destacado manifestante fue el coordinador de Izquierda Unida, Cayo Lara, quien mostró su esperanza de que el Ejecutivo deje el proyecto de reforma de pensiones en el cajón «por unos cien años», y así «no habrá que convocar una nueva huelga general». En el fondo de la cuestión, añadió, lo que quiere hacer el Gobierno es «incrementar el negocio de los fondos y planes privados de pensiones y dejar las prestaciones públicas como una ayuda virtual».
La marcha, que transcurrió bajo el lema de «En defensa de las pensiones. La solución no es recortar la protección social», reunió a un colectivo muy variopinto de personas. Carlos y María, una pareja de mediana edad, acudieron para protestar contra la política económica gubernamental, mientras que Francisco, de 60 años, defendía la desaparición de las prejubilaciones, de las que él mismo se confesó víctima. Marisol, dominicana residente en España desde hace 20 años, destacó la importancia de conservar el sistema público español de protección social, tan desconocido fuera de Europa.
Tres diputados de la corriente Izquierda Socialista del PSOE tenían la intención de acudir a la manifestación convocada en Madrid contra la reforma de las pensiones. Se trata de Manuel De la Rocha y Juan Antonio Barrio de Penagos, diputados por Madrid, y José Antonio Pérez Tapias, parlamentario por Granada. Todos ellos confirmaron su respaldo a las protestas y su voluntad de acudir, si bien su presencia estaba condicionada a las votaciones previstas en el Pleno del Congreso.
En la primera protesta contra la política de Zapatero y en el vigésimo noveno aniversario del golpe de Estado de Tejero, con lemas como 'Luché contra el PP y me estafó ZP', 'Robar al viejo es obsceno' o 'Así no, no toques las pensiones ZP', los manifestantes entonaron cánticos para expresar su malestar por la reforma de las pensiones e incluso llegaron a pedir la convocatoria de una huelga general.
En un ambiente festivo, poblado de banderas rojas, y al son de los tambores, partidarios del PCE reprocharon a los líderes sindicales su «pasividad» ante la escalada del paro y espetaban: «¿Cuántos parados hacen falta más para convocar una huelga general».
Muchos de los congregados portaban pancartas contra el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en algunas de las cuales se leían críticas hacia las medidas económicas para paliar los efectos de la crisis. 'ZP lo hace mal y alarma aún así'
Muchos de los congregados portaban pancartas contra el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en algunas de las cuales se leían críticas hacia las medidas económicas para paliar los efectos de la crisis. 'ZP lo hace mal y alarma aún así'.
Ayer fue el primer día de movilizaciones contra las medidas anunciadas por el Gobiernmo, que se extenderán otros once días más, en los que en total se convocarán 57 manifestaciones por toda España.