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La encrucijada sanitaria

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La encrucijada sanitaria

18.02.10 - 00:58 -
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La situación actual y la planificación futura de la sanidad pública en la Región de Murcia van indefectiblemente unidas a la situación de crisis económica que atravesamos, desde luego, con más intensidad que en otras comunidades autónomas.
Ahora hace dos años, el presidente Valcárcel propuso un llamado Plan de Dinamización de la Economía, al parecer con financiación extrapresupuestaria, en el que se contemplaban, desde el punto de vista sanitario, la construcción de dos importantes infraestructuras: un nuevo Hospital Oncológico y un Centro de Lesionados Medulares. A pesar de las reiteradas peticiones que desde la oposición hemos hecho para conocer la viabilidad y funcionalidad de los mismos, nunca obtuvimos respuesta. Ahora hemos conocido que el Centro Oncológico no se hará de momento, y del otro seguimos sin tener noticias.
Y he mencionado estas construcciones porque ninguna de las dos ha aparecido nunca, en los últimos cinco años, en los Presupuestos de la Consejería de Sanidad, y ello como una prueba evidente de la más absoluta falta de planificación de nuestra Sanidad pública, donde el presidente propone una cosa y la Consejería ni la conoce, pese a todas las normas de que disponemos para evitarlo.
La Ley 4/1994 de 26 de julio de Salud de la Región de Murcia obliga al Gobierno a elaborar un Plan de Salud y a sus evaluaciones y revisiones periódicas. La última vez que se hizo fue en 2002, la vigencia del Plan Regional de Salud era de 2003-2007. En 2010 desconocemos todavía los resultados objetivos del mismo y, desde luego, las líneas generales del nuevo. Es en ese documento, según la ley, donde han de plasmarse las actuaciones sanitarias futuras, la asignación y distribución de recursos, la forma de financiación de los mismos, etc., etc. Todo ello, desgraciadamente, brilla por su ausencia.
Porque aquí y ahora da la impresión que desde el año 2002, la gestión de la asistencia sanitaria en Murcia ha sido un auténtico 'marrón' que nadie ha sabido gestionar. A lo largo de estos años se ha ido acumulando un déficit brutal, con una deuda a los proveedores que asusta a la CROEM por el número de pequeñas empresas que se ven afectadas. Pero también con un retraso de años en la construcción de centros de salud y de obras sanitarias ya presupuestadas. A pesar de ese gasto y de ese déficit, las listas de espera sanitaria -el mayor problema para los usuarios-, tampoco han mejorado desde entonces, y persisten, un fin de semana sí y otro también, las camas en los pasillos de urgencias. Suena como una broma patética la noticia publicada sobre que Iberdrola ha cortado la luz a un edificio del Servicio Murciano de Salud por impago.
Es entonces cuando aparece la gran solución: si hemos sido incapaces de gestionarlo, privaticemos, y así, ahora, estamos a la espera de ver dónde dice una consultora privada que hay que construir un hospital, si en Águilas o en Mazarrón. Lo triste es que una consultora toma las decisiones que los responsables políticos son incapaces de tomar. Y me pregunto: ¿es que no hay nadie en la Consejería de Sanidad que defienda la gestión pública de los recursos sanitarios como garantía de equidad? ¿Es que aquí nadie defiende ya lo 'público'? Al parecer, la pregunta correcta a formular sería: ¿pero hay alguien en la Consejería?
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