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De fortaleza árabe a emblema cristiano

MURCIA

De fortaleza árabe a emblema cristiano

09.02.10 - 00:41 -
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Desde lo alto del castillo de Monteagudo, el monarca árabe Ibn Mardanish, o Rey Lobo, dominaba tanto la huerta de Murcia como la de Orihuela en el siglo XII, así como la sierra de Carrascoy y el estrecho paso del puerto de la Cadena. En este periodo, la fortaleza vivió su época de esplendor como lugar de recreo del soberano musulmán. Al Rey Lobo, a quien el Papa Alejandro VI honró después de su muerte como «monarca de gloriosa memoria», se atribuye la edificación, a mediados del siglo XII, de la línea defensiva compuesta por los castillos de Monteagudo, Castellar y Larache. Un siglo después, el escarpado cerro pasó a manos cristianas, llegando a ser morada de Alfonso X El Sabio, quien dirigió parte de su campaña en tierras murcianas desde el altozano. Hasta el reinado de Carlos I (1516-1556), el castillo de Monteagudo contó con guarnición militar. Durante la guerra de Sucesión (1701-1714), tras la muerte de Carlos II, el lugar fue parcialmente remodelado. A finales del siglo XIX la fortaleza estaba completamente en ruinas. El cristo que preside la atalaya, inaugurado en 1951, mide catorce metros de alto y es obra de Nicolás Martínez. Se trata de una réplica de una escultura de 1926 que fue destruida durante la II República.
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Fotografía del castillo de Monteagudo en 1905. :: LA VERDAD


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