¿Se habían dado cuenta que la Plaza de España estaba inclinada hacia un lado? Las obras de remodelación del centro del casco antiguo han sacado a la luz este desnivel que según los técnicos ya existía en la planta anterior y al que ahora se pretende dar solución colocando una hilera de tres escalones, según apuntaron ayer el concejal de Urbanismo, Francisco García; y el arquitecto y director de obra, Gonzalo Fernández-Ilundain Romero.
Los tres escalones tendrán 16 centímetros cada uno y discurrirán por el lateral de la plaza que linda con el espacio destinado al paso de vehículos, desde el frontal de los soportales del Ayuntamiento hasta la entrada a la calle Santiago. El acceso a minusválidos estará garantizado por el resto de entradas a la plaza. «Existía una preocupación por esa inclinación ya que en la plaza se llevan a cabo numerosos acontecimientos religiosos y culturales que exigen el montaje de estructuras. El desnivel es de un metro y medio desde uno al otro extremo. Se conseguirá reducir el desnivel un 50% y dará la sensación de mayor horizontalidad una vez que esté colocado todo el arbolado y el mobiliario urbano», añadió García.
Por su parte el arquitecto matizó que «estos escalones no tienen nada que ver con los que ya hubo hace años en la plaza y que muchos hemos visto en fotografías. Aquellos eran cinco y además se veían como un bocado a la plaza, no va a ser así. En ningún caso se va alterar la idea inicial de crear un espacio abierto en el que predomine el entorno histórico. Los defectos y virtudes se ven mucho menos cuando la obra está vestida, por eso ahora que está totalmente levantada es cuando más se ha puesto de manifiesto esta inclinación». Esta incorporación al proyecto no supone, según el edil, «ninguna modificación de plazos, ni tampoco supone destruir nada».
Otro de los escollos que queda por superar en la rehabilitación de la Plaza de España es el referente a la escalinata de San Patricio.
Las obras en la Plaza de España comenzaron en noviembre de 2009 con una inversión próxima a los dos millones de euros, y tras siete años de sucesivos aplazamientos. Los trabajos están afectando a una superficie de 4.018 metros cuadrados y tienen el objetivo de ganar un gran espacio público en el que el protagonista sea el peatón, ya que, la plaza de España tendrá 2.300 metros cuadrados de espacio peatonal frente a los 880 actuales.
Otro de los escollos que queda por superar en la rehabilitación de la Plaza de España es el referente a la escalinata de San Patricio. Finalmente no se incluyó en el proyecto por la diferencia de opiniones al respecto. «Es un punto extremadamente delicado. Se estuvo hablando con la Asociación para la Defensa del Patrimonio, el obispado y el párroco. Al final se decidió no incluirla».
No obstante, ahora se plantea un nuevo problema por la necesidad de la Mancomunidad del Taibilla de meter una nueva canalización. «Mañana viene la arqueóloga de Cultura porque la Mancomunidad necesita quitar temporalmente tres escalones para poder llevar a cabo su actuación porque ya no hay espacio físico para que lo haga en el tramo comprendido entre el edificio de los juzgados y el inicio de la escalinata ya que todo ese subterráneo está ya ocupado por las nuevas infraestructuras que se han metido. Vamos a ver qué es lo que ocurre», matiza el edil de Urbanismo.
Calle Cava
Una reforma que sí contempla la reforma de la Plaza de España es la de peatonalizar totalmente el tramo de vía bajo el arco de la calle Cava. «Se instalará un pivote inteligente para permitir el paso de los vecinos y también de los vehículos de emergencia, pero ya no habrá tránsito rodado por el acceso de las Salas Capitulares de la Colegiata de San Patricio».