Después de una larga década soportando olores pestilentes y escuchando promesas de solución inminente a los vertidos de aguas fecales al mar, la falta de conexión de las viviendas a la red de alcantarillado y la ausencia de un correcto tratamiento de los residuos, los vecinos de La Azohía e Isla Plana recibieron ayer la ansiada noticia: ya funciona la depuradora de ambas localidades costeras de la zona oeste del municipio.
El presidente autonómico, Ramón Luis Valcárcel; el consejero de Agua, Antonio Cerdá; y la alcaldesa de Cartagena, Pilar Barreiro, presidieron cerca de la rambla de El Cañar la inauguración de unas instalaciones con capacidad para una población de 25.000 personas, dos veces y media más de la que alcanza ahora la zona en verano.
La construcción de la planta, que puede tratar 6.000 metros cúbicos diarios, y el nuevo colector han supuesto una inversión de casi 16 millones de euros. De esta cifra, 8,5 millones corresponden a las obras de la depuradora, cuyo proyecto ha recibido dinero de los Fondos de Cohesión de la Unión Europea.
Valcárcel destacó que la depuradora está incluida en el Plan General de Saneamiento y Depuración de la Región de Murcia, y aseguró que se ha hecho con el «objetivo específico» de proteger la calidad de las aguas del Mediterráneo.
El presidente precisó que la infraestructura contribuirá a mantener la calidad de las aguas en una franja de diez kilómetros del litoral cartagenero. Se trata de una meta «fundamental», subrayó Valcárcel, quien recordó los avances en la protección de las aguas marítimas a través de las estaciones de aguas residuales de Mazarrón, Águilas y Cartagena.
El consejero Cerdá hizo hincapié en que la instalación ha sido diseñada con una tecnología moderna y avanzada que incluye sistemas de tratamiento biológico secundario y un tratamiento terciario de filtración y desinfección.
Conexión de las casas
Además, hizo ver que su departamento ha aplicado los parámetros que establece el Estado de California en materia de depuración de aguas. La Comunidad tiene previsto que el colector de El Mojón, que costará 1,1 millones de euros, entre en servicio este verano para evitar vertidos directos al mar.
La planta «completa la depuración de las aguas que se estaban vertiendo al mar en una zona turística importantísima y de paisaje muy bello, desde el cabo [Cabo Tiñoso] hasta Mazarrón», explicó Pilar Barreiro. Añadió que el Ayuntamiento ya ha contratado la conexión de las viviendas al alcantarillado y que confía en lograr el distintivo de calidad 'Q' para las playas del oeste. Así, todas las playas estarán reconocidas por la Unión Europea como de «altísima calidad».