Hace unos días, la líder de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), Rosa Díez, citó a la Región de Murcia como una de las comunidades en las que su partido puede condicionar el futuro, dado que sus previsiones de crecimiento son mayores en aquellas autonomías en las que lleva gobernando mucho tiempo la misma formación, como es el caso de Murcia, donde el PP de Ramón Luis Valcárcel cumple en 2010 quince años seguidos de mayorías absolutas.
Es cierto que las expectativas de UPyD, confirmadas por las más recientes encuestas, son muy buenas, que la coyuntura le favorece, pero también atraviesa graves problemas internos que podrían frenar el notable crecimiento que ha experimentado en menos de tres años de vida. Crisis de crecimiento le llaman.
El partido, hasta el momento, ha comparecido en todas las elecciones celebradas desde su fundación, en 2007, y ha conseguido representación en todas ellas: Congreso de los Diputados, Parlamento vasco y Parlamento Europeo. En la Región de Murcia, en los comicios generales de 2008 obtuvo unos escasos 7.171 votos (0,9% del total), pero que lo situaron ya como la cuarta formación, por detrás de PP, PSOE e IU. Un año después, en las elecciones al Parlamento Europeo, UPyD triplicó el porcentaje de apoyos, con un 2,88% y 13.417 papeletas a su favor, y se quedó a 490 de arrebatar a IU el tercer puesto entre los partidos más votados en la Región. Todo ello, además, con un presupuesto ínfimo, sin apenas presencia en los medios de comunicación y sólo con 181 afiliados en la Región de Murcia.
Un 3,2% de votos
En el último año, su progresión no ha cesado. Según Juan José García Escribano, profesor de Sociología y codirector del Centro de Estudios Murcianos de Opinión Pública, las últimas encuestas otorgan una intención de voto a UPyD en la Región de un 3,2%, por detrás del 4,9% que recibe IU. Y la tendencia es al alza. Una de las ventajas de este partido es que ha demostrado que puede arañar votos tanto del PP como del PSOE. De hecho, en los estudios citados por García Escribano, el 26,7% de los encuestados que se inclinan ahora por UPyD son antiguos votantes del PP, mientras que otro 20% dio su apoyo con anterioridad al PSOE. No obstante, el mayor porcentaje de electores de esta joven formación es nuevo, ya que el 29% procede de la abstención y el 11% votó en blanco.
En el PP murciano no preocupan estos datos, no sólo por la abismal ventaja con que gobierna en la Región y en los principales municipios, sino también porque considera que es el PSRM el principal amenazado.
Sin embargo, este envidiable panorama político pueden enturbiarlo las disensiones internas surgidas a raíz del congreso nacional de UPyD. El partido en Murcia se dividió entre quienes apoyaron la candidatura ganadora, en la que figuraba Rosa Díez, y los que apostaron por la lista alternativa liderada por Valia Merino. Entre estos últimos figuraban los dirigentes del comité local de Murcia, órgano disuelto hace unos días por la dirección nacional del partido, y a cuyo máximo responsable, Juan Fernando Hernández, se le ha abierto un expediente disciplinario que podría acabar con su expulsión. Hernández asegura que estas medidas nada tienen que ver con peleas internas en la Región, sino que se derivan del congreso y persiguen apartar de los cargos de responsabilidad a quienes se alinearon con Valia Merino, que también ha sido expedientado.
En otras organizaciones territoriales con problemas similares se han producido numerosas bajas en la militancia como respuesta a la limpieza que parece estar realizando la dirección nacional, algo que no es descartable que ocurra también en Murcia.
Rafael Sánchez, actual coordinador regional de UPyD, no cree que estas trifulcas enturbien las expectativas del partido, y confía que en las próximas elecciones municipales, en mayo de 2011, puedan obtener representación en las corporaciones de Murcia y Cartagena, municipios en los que ya sacó más votos que IU en las pasadas europeas. Sánchez prevé que, al menos, también podrán presentar candidaturas en Lorca, Molina, Alcantarilla, San Javier, San Pedro, Caravaca y Jumilla, y, por supuesto, en las cinco circunscripciones en que se divide el voto en las elecciones autonómicas. Su entrada en la Asamblea Regional es más complicada, aunque la anunciada reforma de la Ley Electoral de la Región de Murcia podría beneficiarles si se rebaja del 5% al 3% el porcentaje mínimo de votos para lograr un escaño.
La reforma electoral
El profesor Juan José García Escribano apunta también a la Ley Electoral regional, que penaliza a los partidos pequeños, como uno de los mayores obstáculos de este partido para llegar a la Asamblea Regional, a pesar de que «sus expectativas, de salida, son claras».
A su juicio, «todo lo que sea enfrentamientos entre los grandes partidos le beneficia», y también el que «trate de ofrecer un discurso único en toda España en cuestiones básicas».
El coordinador regional de UPyD opina que es en los graneros socialistas donde puede obtener más votos, aunque «ahora el PP ya nos ve con otros ojos, porque dispone de estudios que señalan que en los núcleos urbanos podrían también perder votos en favor de UPyD».
De las diez personas que forman la Coordinadora Regional del partido, sólo una ha estado afiliada con anterioridad a otro partido, el PP.