Tres encapuchados armados perpetran un nuevo asalto a una vivienda habitada

El delegado del Gobierno asegura que dos bandas diferentes se encuentran detrás de los robos en Las Torres de Cotillas y Molina

Alicia Negre
ALICIA NEGREMurcia

Una vivienda en un camino de huerta de la pedanía murciana de El Esparragal fue el escenario del quinto asalto a una casa habitada que se registra en la Comunidad en lo que va de semana. La Región asiste con cierto temor a un nuevo episodio violento, después de que el lunes fuesen asaltados tres domicilios de las urbanizaciones molinenses de Montepríncipe y Altorreal -y una de sus propietarias fuese agredida sexualmente- y el martes el dueño de un lujoso chalé de Las Torres se convirtiese en víctima de un robo con intimidación.

El delegado del Gobierno, Francisco Bernabé, remarcó ayer, al ser interrogado sobre esta oleada de robos, que las investigaciones de Policía Nacional y Guardia Civil, pese a las similitudes existentes en los golpes y a la cercanía de las viviendas, se sustentan en la hipótesis de que detrás de los robos perpetrados en Molina y en Las Torres se encuentran dos organizaciones diferentes. Dos grupos, además, que nada tendrían que ver con el asalto perpetrado en una vivienda de El Esparragal, por el que ya hay un sospechoso detenido.

Este nuevo episodio violento se produjo en torno a las cuatro y media de la madrugada del martes, en el Camino de Las Balsas, en la pedanía murciana de El Esparragal, según explicaron fuentes de la Guardia Civil y de la Policía Local de Murcia. Fue una patrulla de este último cuerpo la que acudió a la zona tras recibir la alerta de un testigo. Este explicó que regresaba de trabajar cuando se cruzó con dos hombres que se marchaban a la carrera y abandonaban unos bultos en la zona. Según precisaron las fuentes, el testigo pudo ver un Audi A4, de color azul, que se marchaba a todo tren por los carriles de huerta, pero no consiguió memorizar los números de la matrícula.

Detenido tras una persecución

Los agentes de la Policía Local que acudieron a la pedanía recogieron las bolsas grandes que los dos hombres habían abandonado a la carrera y encontraron en ellas un pasamontañas, productos informáticos, monedas y 1,6 kilos de marihuana que, presuntamente, habían sido sustraídos del interior de la casa.

La Policía Local localizó la vivienda de la que los sospechosos habían salido corriendo. Su propietario, según explicaron las fuentes, relató que había sido asaltado por tres hombres, encapuchados, que, tras golpear la puerta de la casa con un objeto contundente, le habían amenazado con una pistola que le había parecido real.

Simultáneamente otra patrulla siguió el rastro del Audi A4 azul que el testigo había visto salir a toda velocidad del lugar. La comunicación entre diferentes unidades permitió seguirle la pista al automóvil, que circulaba por la circunvalación de Murcia y, al verse perseguido, se introdujo a la ciudad por el carril que permite a los automóviles salir de El Malecón hacia la autovía -en sentido contrario-. Según explicaron las fuentes, a partir de ese momento, el conductor trató de librarse de la persecución policial saltándose semáforos en rojo y metiéndose por diferentes calles en dirección prohibida. Finalmente los fugitivos abandonaron el coche en la Calle Ángel Romero Elorriaga, en el barrio de Vistabella, y echaron a correr a toda prisa. La Policía Local pudo alcanzar y detener a uno de ellos. Según explicaron las fuentes, se trata de un vecino de Orihuela, de 29 años y nacionalidad rumana, que se negó a contestar a las preguntas de los agentes. La Guardia Civil se hizo cargo del caso.

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