El regreso más esperado

Santa Eulalia, en su recorrido hacia la localidad de Totana./Paco Espadas
Santa Eulalia, en su recorrido hacia la localidad de Totana. / Paco Espadas

La Santa baja de su santuario acompañada por más de 12.000 fieles

PACO ESPADASTOTANA

Como manda la tradición, la Patrona de Totana, Santa Eulalia de Mérida, dejó ayer su santuario en Sierra Espuña para bajar, acompañada por cerca de 12.000 fieles, hasta la localidad. El día acompañó con una luz especial en esta popular romería en la que la talla de la conocida popularmente como La Santa deja su templo para pasar en la ciudad las fiestas en su honor. La Patrona también pasará en Totana las fechas navidadeñas, en la iglesia de Santiago.

Como cada año, los vecinos hicieron largas colas antes del amanecer en la puerta del Ayuntamiento para tomar el servicio de bus que de forma interminable subía y bajaba a las miles de personas que, con sus guitarras y botellas de mantellina -bebida típica totanera realizada a base de anís, miel y limón para matar el frío-, marchaban con alegría hacia el santuario. Esta tradición se inició en la conocida como 'pequeña Edad del Hielo' en Europa. Por aquel entonces, la nieve y el hielo hacían imposible que los vecinos pudieran subir al entonces mal comunicado santuario, ubicado en Sierra Espuña. Aquello hizo que los feligreses decidieran bajar a la Patrona hasta la población. Esto fue el inicio de lo que hoy es una de las romerías más multitudinarias de la Región, según narraba el malogrado miembro de la Fundación de La Santa, hace unos años a 'La Verdad', Juan Antonio Yáñez de Lara.

A las nueve de la mañana se inició la tradicional romería, que desciende por un recorrido de unos cinco kilómetros hasta el paraje del Rulo, lugar donde esperaban cientos de vecinos y las autoridades, que lucían sus mejores galas para la ocasión. La música de la gran cantidad de rondallas que marchaban en la romería amenizaba una suave bajada, entre pinos en su primera parte y entre frondosos huertos de naranjos, decorados con impresionantes palmeras y casas con un encanto especial, es decir, la zona de Los Huertos de Totana, de la que en más de una ocasión se ha dicho que no tiene nada que envidiar a la Toscana italiana. En ese recorrido, desde hace años, se realizan diversas paradas, en las que se ofrece caldo caliente a los hermanos que portan el trono a hombros.

Fuegos artificiales

Una vez en el Rulo, los fuegos artificiales amenizaron el momento en el que la talla de la Patrona se posaba en la enorme roca que se sitúa a modo de pedestal en ese jardín Allí, las autoridades rindieron pleitesía a la que algunos vitoreaban como «la Madre de los totaneros» y al grito emocionado de «viva Santa Eulalia». Tras este peculiar encuentro, la marea de fieles acompañó a Santa Eulalia hasta la ermita de San Roque, donde quedó alojada hasta esta mañana, cuando será trasladada hasta la iglesia de Santiago.

Esta romería, en la que los fieles acompañan a La Santa en su bajada, opta a la declaración de Interés Turístico Regional. El consejero de Turismo, Cultura y Medio Ambiente, Javier Celdrán, acompañó ayer a los totaneros que esperaban a la imagen en el Rulo. El alcalde de Totana, el socialista Andrés García, aguardó a La Santa por primera vez con el bastón de mando del Ayuntamiento. García es regidor gracias al pacto con IU-Ganar Totana, acuerdo por el que los dos primeros años de esta legislatura fue primer edil Juan José Cánovas. Por este motivo, el actual alcalde se sentía emocionado cuando esperaba a la Patrona en el Rulo: «He subido a primera hora y la he acompañado en su salida, bajando luego a casa para recibir como se merece la Patrona», aseguraba García.

Estaba arropado por el alcalde de Alhama y secretario general de los socialistas en la Región, Diego Conesa.«Recuerdo que una vez de joven subí a Sierra Espuña para participar en esta romería. Era sabedor de la popularidad de la misma, y hoy lo estoy comprobando en persona», comentaba Conesa impresionado.

Consulta popular

El 13 de enero, la talla de Santa Eulalia regresará a su santuario de forma excepcional. Posterior a su retiro serrano, el Ayuntamiento realizará una consulta popular para que los vecinos decidan si la romería de subida al santuario en los próximos años se realiza como es tradición el 6 de enero, o en el caso de no caer en fin de semana se traslada al sábado siguiente, igual que se hará en esta ocasión.

La romería de regreso a Sierra Espuña es muy diferente a la que tuvo lugar ayer. El 13 de enero saldrá la romería desde la iglesia de Santiago, llegando al santuario a las doce del mediodía. La música tradicional no falta tampoco ese día. Llegada la comitiva al templo se realiza una misa en el atrio. Y una vez que la talla de Santa Eulalia descansa en su camarín, los vecinos se lanzan al monte a cocinar arroces y todo tipo de viandas, en un entorno incomparable como es el monte de Sierra Espuña. Para ese día, las fuerzas de seguridad despliegan un dispositivo para evitar cualquier incidente no deseado.

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