El Supremo anula la pena al acusado de abusar de la hija de su exnovia

El tribunal da credibilidad al testimonio de la niña, pero revoca la condena de cuatro años que le impuso la Audiencia por un error de calificación

Alicia Negre
ALICIA NEGREMurcia

El Tribunal Supremo ha revocado la condena de cuatro años y un día de prisión que la Audiencia Provincial de Murcia impuso a finales de 2016 a Tomás A. por someter a abusos sexuales a la hija de su exnovia, que en ese momento tenía entre 11 y 15 años. Según explica en su resolución, la Sala otorga plena credibilidad al relato de la víctima, pero encuentra en la condena un error de calificación por el que la tumba.

El excompañero sentimental de su madre fue condenado por un delito de abuso sexual a menor de 13 años y la prueba practicada no permite discernir si esos abusos se produjeron cuando la menor ya había superado esa edad -lo que habría obligado a aplicar otro artículo penal-. Una cuestión jurídica que ha permitido al procesado salir de esta causa libre de polvo y paja.

«La imposibilidad de concretar espacial y temporalmente los diferentes acometimientos sexuales que padece una menor a lo largo de un periodo dilatado de tiempo (...) no merma la fuerza incriminatoria de su testimonio», sostiene el Supremo. «Sin embargo, ello no diluye la necesidad de que los elementos sobre los que pivota la tipicidad queden perfectamente delimitados».

Tomas A. fue juzgado en la Audiencia en diciembre de 2016 junto a otro excompañero sentimental de la que había sido su novia, Enrique T. Ambos acabaron condenados por someter a abusos sexuales -en diferentes épocas- a la hija menor de esta. Al otro procesado se le impuso una condena de tres años de cárcel que sí ha sido confirmada por el Tribunal Supremo.

Tomas A., por su parte, mantuvo una relación con la madre entre los años 2008 y 2013, cuando la joven tenía entre 11 y 15 años. El tribunal murciano consideró probado que había aprovechado la convivencia con la familia de su exnovia para colarse en la habitación de la niña y realizarle tocamientos. Unos cargos que él negó ante el tribunal y que achacó a su oposición a una relación que la víctima comenzó a mantener con un chico y que él no veía con buenos ojos. «Me dijo que me iba a hacer daño donde más pudiera», recalcó. La víctima, sin embargo, relató al tribunal los supuestos abusos que este le infrigió. «de que las declaraciones de la joven estén rodeadas de motivos espurios o hayan sido inducidas», reconoce el Supremo.

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