La Verdad

Hyperloop con sabor español

Abajo, las primeras pruebas de Hyperloop en Dubái. A la derecha, el proyecto del equipo español que une Madrid y Tánger. :: R. C.
Abajo, las primeras pruebas de Hyperloop en Dubái. A la derecha, el proyecto del equipo español que une Madrid y Tánger. :: R. C.
  • Elon Musk soñó con un tren ultraveloz y 25 años después de inaugurar la primera línea de alta velocidad, España presenta su candidatura para construir los primeros kilómetros de este transporte del mañana

¿Qué se puede hacer en sesenta minutos? Leer tranquilamente un periódico, cargar media batería del 'smartphone' o viajar hasta Tánger «sin necesidad de coger el barco o el avión», que diría la canción de 'Los mismos'. El reto tiene una base y muchos obstáculos por delante. Las vías donde se asienta este proyecto se llaman Hyperloop. «Es el transporte del futuro», afirma a 'Innova+' Luis González, responsable del equipo español de Hyperloop One Global Challenge.

En 2012, Elon Musk crea un nuevo concepto de transporte a través de un tubo de presión reducida y cápsulas presurizadas. El proyecto se publicó en la web de SpaceX, pero ahí quedó su relación. Cuatro años más tarde, esta idea revolucionaria ha viajado a los Emiratos Árabes, país que ha negociado con Hyperloop Transportation Technologies y con Hyperloop One.

Dos aventuras empresariales que tienen su origen en Silicon Valley (Estados Unidos). «Hyperloop está más cerca de convertirse en realidad que de quedarse en el aire. Nadie invierte tanto dinero en ciencia ficción», comenta Sergio Abarca, miembro del equipo español Global Challenge.

Ideas y planos que viajan a más de 1.000 kilómetros por hora gracias a la levitación magnética. Un paso más allá de la alta velocidad, donde España es pionera con más de 3.143 kilómetros de vías, según datos del Ministerio de Fomento. Este reto supone doblar la velocidad y el esfuerzo, pero la innovación española ha presentado ya sus credenciales.

A principios de 2016, trece jóvenes españoles se quedaban a las puertas de conseguir construir su prototipo de cápsula Hyperloop que viajará a 1.200 kilómetros hora. «Para nosotros, formar parte de lo que puede ser el transporte del futuro es más que suficiente. Tener ilusión y creer en lo que haces es fundamental y por eso estamos en este proyecto, podemos conseguir que Hyperloop tenga sabor español», añade Abarca.

Veredicto final

El proyecto 'Tú eres el dueño de tu destino', un homenaje a Cervantes y El Quijote, fue el primer paso para presentar el talento español a los dueños de Hyperloop One. El segundo intento está camino de Ámsterdam, donde el próximo 6 de junio se conocerá si España y Marruecos podrán albergar los tubos de este medio de transporte.

El 14 de abril de 1992, el AVE llegó por primera vez a Sevilla. Dos décadas después, un grupo de 25 jóvenes recién licenciados capitaneados por Luis González, director de Innovación y Tecnología en el Programa Gaia, quieren llegar al norte de África en poco más de una hora sin coger el barco, ni el coche, ni el avión. Todo con un objetivo: «Lograr un plan de desarrollo económico y espacial coordinado a largo plazo mediante la unión de dos núcleos esenciales de España y el Norte de África».

La idea nace justo después de que el proyecto 'Tú eres el dueño de tu destino' llegara a su final. A diferencia de este primer concurso, para Hyperloop han buscado la multidisciplinariedad «que nos ayude a resolver distintos problemas que se plantean», explica el capitán del equipo. Además, unen juventud con experiencia, cada uno de grupos está liderado por expertos. En el caso español cuentan con representantes del Banco Mundial, Acciona y Ferrovial que tutorizan a los recién licenciados. Para los jóvenes este trabajo -dice González- «no es el típico proyecto basado en la búsqueda de información, porque no existe; hay que escribirlo».

Concretamente, han creado un trazado de más de 600 kilómetros entre Madrid y Tánger. «Es una forma de conectar dos continentes. Puede parecer raro, pero tiene sentido porque África será el continente más poblado», añade González. Han contado con el apoyo de las autoridades públicas, incluida la embajada de Marruecos, aunque el principal escollo es la orografía del terreno. Cruzar el estrecho «tiene grandes problemas». Las diferentes profundidades, la ausencia de lecho marino y las corrientes juegan en contra del futuro túnel hispano-marroquí. Su propuesta: un túnel flotante a profundidad variable. «Noruega está involucrada en un proyecto similar para poder conectar ciudades, aunque haya fiordos en el camino. Si ellos pueden, ¿por qué nosotros no?», sentencia Abarca.

Según los primeros planes de Elon Musk, la cápsula viaja por el interior de un tubo de acero presurizado para reducir la resistencia al aire y estos tubos estarán sustentados por pilares de 6 metros de altura repartidos a una distancia de 30 metros entre sí. «Es un transporte totalmente sostenible y limpio porque solo necesita paneles solares», relata González.

Media hora a Algeciras

El trayecto alterna puentes y túneles, pero «nunca a ras de suelo». Además, consigue evitar las curvas y pendientes, porque «se perderían las características de este medio que lo hacen veloz», explica el capitán del equipo. Según sus planos, el proyecto Madrid-Tánger contará con una parada en Algeciras para que funcionara como «centro de mercancías». Media hora para llegar a Madrid y poco más para hacer lo propio hasta Tánger. «Lo difícil está en hacer Tánger-Algeciras por el Estrecho, salvado eso se puede llegar a Moscú», dice González.