La Verdad

Las descargas ilegales bajan en todos los sectores salvo en las series

  • La piratería se reduce un 4% en España, aunque todavía representa el 84% de los contenidos digitales, según la Coalición de Creadores

La piratería ofreció una pequeña tregua a la industria cultural el año pasado. Por primera vez desde hace diez años, el acceso a los contenidos digitales descendió en España, según el Observatorio de la Piratería y Hábitos de Consumo de Contenidos Digitales que realiza la Coalición de Creadores y LaLiga. Durante el año pasado se produjeron 4.128 millones de accesos ilegales, lo que supone una bajada del 4% con respecto a los datos de 2015 (4.307 millones). No obstante, el 84,5% de los contenidos digitales que se consumen en España son ilegales. El valor de lo pirateado también ha descendido (tres puntos) de un ejercicio a otro: se ha pasado de los 24.058 millones a 23.294 millones.

Por sectores, destaca que todos descendieron salvo las series. Este producto subió un poco, de 950 millones de contenidos descargados ilegales a 959 millones, debido en parte a la «eclosión» de oferta que se está produciendo, según destaca el informe. La música continúa siendo el objeto más deseado por los piratas (1.661 millones de descargas), seguida de los productos de la pequeña pantalla, las películas (789 millones), los libros (374 millones), los videojuegos (223 millones) y el fútbol (122 millones). En cuanto al valor de lo pirateado, el sector audiovisual es el único que sube.

La cuantía de las películas pirateadas asciende a 6.935 millones, 28 millones más que el año pasado. Por su parte, las series subieron diez millones, hasta los 1.577 millones. El resto de los sectores analizados por la consultora GFK bajan, como la música (5.767 millones), los videojuegos (5.608 millones), los libros de ocio (3.103 millones) y el fútbol (369 millones). «La situación demuestra que las medidas legislativas tienen una incidencia positiva, pero los resultados de aplicación siguen siendo insuficientes. Necesitamos que se dediquen más medios y una mayor agilidad en el procedimiento», indicó Carlota Navarrete, directora de la Coalición de Creadores.

«Estamos ante una gran oportunidad para revertir el gran perjuicio que ocasiona a los creadores y a las industrias, pero también al empleo, las arcas públicas y la competitividad», añadió. A pesar de este descenso ligero, el Observatorio alerta de que el lucro cesante sufrido por las industrias culturales y de contenidos ascendió a 1.783 millones y que el número de personas que piratean no ha descendido. Ha aumentado en música (del 21% al 26%) y en los libros (del 21% al 22%). Solo piratean menos contenidos.

Rapidez y recursos

La mitad de los consumidores que acceden a los contenidos digitales se justifican en que los originales son «muy caros». Otros argumentos esgrimidos son la rapidez y facilidad de acceso, «yo ya pago mi conexión a internet» o «yo no pago por un contenido que posiblemente no me guste». En el caso del fútbol, tres de cada cuatro personas encuestadas aseguran que «los futbolistas ya ganan mucho dinero», mientras que otra de las respuestas más marcadas (un 41%) es que «no perjudica a mi equipo».

«Los clubes están perdiendo dinero del mañana para invertirlo hoy en asuntos como la lucha de la piratería», aseveró Javier Gómez, director general corporativo de LaLiga, quien destacó el trabajo de esta patronal deportiva junto a otras administraciones en la retirada de vídeos ilegales en las redes sociales. También se congratuló del cierre de webs como Roja Directa, pero alertó de que es necesario ser más rápidos. «Cada día perdido son tres de recuperación. Necesitamos respuesta inmediata», insistió el responsable de LaLiga, quien recordó que el sector factura 1.500 millones por la televisión.

Más rapidez también solicitó el presidente de Promusicae, Antonio Guisasola, a la hora de cerrar páginas ilegales. «Vamos muy despacito, como la canción», apuntó. Unas webs que se financian, al menos dos tercios de ellas, por publicidad. De estos anuncios, la gran mayoría corresponden a sitios de apuestas y juegos 'on line' y el resto, a sitios de contactos o contenidos para adultos. También se aprecia la presencia de marcas de alimentación, moda o telefonía. El Observatorio destaca que un tercio de los consumidores tuvieron que registrarse como usuarios cediendo datos de carácter personal, que los piratas recopilan en bases de datos que «se usan en campañas de 'emailing' comercial y alcanzan precios muy elevados en el mercado». «Pero además, los usuarios están pagando en webs piratas por contenidos», señaló la directora de la Coalición, quien reclamó «inmediatez».

A pesar de estos datos, el sector cultural, sobre todo las entidades de gestión de derechos, recibió una mala noticia por la tarde. El Supremo desestimó la petición de estas últimas de ser indemnizadas con 120,8 millones por el cambio del canon digital aprobado en 2011, que se cargaba a los Presupuestos y que el pasado noviembre la Unión Europea declaró nulo. El alto tribunal entiende que recibir menos retribuciones no es infracción.