La Verdad

La menor vive en Mallorca con su madre a siete kilómetros

  • La Generalitat de Cataluña anuncia que tiene preparados los trámites para hacerse cargo de la tutela

La gran perjudicada del 'caso Nadia' es, sin duda, la pequeña, que nada tiene que ver con las supuestas estafas de su padre, pero que de un día a otro ha sido apartada de su familia, de su colegio, de sus amigos y se ha visto obligada a vivir con su tía materna en Mallorca. Así lo decretó el juez cuando decidió retirar la custodia a la madre.

Desde el pasado mes de diciembre, la pequeña vive en Palma, procedente de Fígols (Lérida), y solo puede ver a su madre los fines de semana y siempre en presencia de su tía, que es la tutora legal. A Margarita Garau ni siquiera se le permite pasar la noche junto a la pequeña. En cualquier caso, la madre se ha instalado a unos siete kilómetros de Palma para poder estar lo más cerca posible de su hija. La Fiscalía pidió que se le retirara la patria potestad para tratar de evitar en todo lo posible «la exposición pública de la menor», además de facilitar una vida normalizada, lo que, a su juicio, resulta imposible si sigue con sus padres.

El juez acusó a los padres de perjudicar a la niña, que ahora tiene once años, con métodos que rayaban la mendicidad, por no proporcionarle el tratamiento médico adecuado, si es que realmente está enferma, porque este es un extremo del caso que aún no ha sido aclarado del todo. También les acusó de perjudicarla por mediatizarla de forma «insostenible», para lograr con la compasión que la beneficencia costeara su «alto nivel» de vida.

La consejera de Trabajo, Asuntos Sociales y Familia de la Generalitat catalana, Dolors Bassa, afirmó ayer que estará pendiente de cómo continúa el caso, después de haberse comunicado con el Ejecutivo balear, y que la administración catalana tiene preparada la protección de la menor, en el supuesto de que finalmente fuera necesaria según concluya la causa judicial de los padres.