La Verdad

Cueva Victoria sugiere que los homínidos llegaron a Europa a través de Gibraltar

Dos investigadores, durante una de las campañas de excavación en Cueva Victoria, en Cartagena.
Dos investigadores, durante una de las campañas de excavación en Cueva Victoria, en Cartagena. / Ayto. Cartagena
  • Un trabajo basado en el estudio de los fósiles hallados en la sima cartagenera señala que accedieron a Europa por el sur de la Península

Hasta el momento, la principal hipótesis sobre la llegada de los homínidos a Europa sostenía que estos habrían accedido al continente bordeando el Mediterráneo. Así habrían alcanzado los Pirineos y desde allí habrían accedido a la Península Ibérica. Esa ha sido, señala el profesor de la Universidad de Barcelona Luis Gibert, la teoría dominante durante décadas. No obstante, el yacimiento de Cueva Victoria, en Cartagena, podría desmontarla. Un artículo publicado en la revista 'Journal of Human Evolution' por Gibert y los investigadores Carlos Ferrández y María Leri señala que la ruta seguida por los homínidos pudo discurrir por el estrecho de Gibraltar. El estudio se basa en la datación de los restos fósiles hallados en Cueva Victoria, cuya antigüedad, afirma Gibert, «no se conocía con precisión». Según explica el investigador, el trabajo ha permitido fijar la edad de los fósiles en 900.000 años, fecha que coincide, apunta Gibert, con una importante caída del nivel del mar que pudo alcanzar los cien metros y que hizo, por tanto, que la distancia que separa el continente africano y la Península Ibérica a través del estrecho de Gibraltar «fuese mucho más pequeña».

«Según reconstrucciones paleogeográficas, en aquel momento el estrecho estaría formado por cinco kilómetros de agua, unas islas y dos kilómetros más de agua, muy diferentes de los 14 kilómetros de la actualidad. En Java existen evidencias de que la especie humana fue capaz de colonizar islas separadas del continente en 30 kilómetros; ¿por qué no iban a cruzar entonces 5 o 6?», defiende el profesor catalán.

La interpretación planteada por el equipo de Gibert se apoya, además, en el hallazgo en Cueva Victoria de restos de Theropithecus, un primate africano similar a un papión, del que no se han hallado vestigios en otros yacimientos europeos: «De haber bordeado el Mediterráneo -sostiene Gibert- deberían haber aparecido restos de esta especie en otros yacimientos europeos, y hasta el momento no ha sido así».

Gibert refuerza su teoría con el hallazgo en el yacimiento caravaqueño de Cueva Negra, datado también en torno a los 900.000 años de antigüedad, según el investigador, de un hacha de mano: «Se trata de los primeros restos en Europa de tecnología achelense, un tipo de cultura política que aparece en África hace 1,6 millones de años y que, hasta la datación de Cueva Negra, se pensaba que no había llegado a nuestro continente hasta hace 600.000 años», concretó.

Para el investigador, este nuevo trabajo implica «un cambio de paradigma» y «revitaliza» la hipótesis que ya planteó su padre, José Gibert, en los 80, cuando apuntó la posible entrada de los homínidos a Europa por el sur peninsular. Gibert explica, no obstante, que los restos hallados en Cueva Victoria se corresponderían con una segunda dispersión de homínidos. La primera, sostiene, se habría producido antes, hace 1,3 millones de años, y habría quedado registrada en el yacimiento de Orce, en Granada, donde, recuerda, «se han localizado varias especies de fauna africana».

Los fósiles utilizados para el estudio fueron hallados en Cueva Victoria en las distintas campañas de excavación que se han llevado a cabo en el yacimiento cartagenero bajo la dirección de Gibert y Ferrández. La última se desarrolló, afirma el profesor de la Universidad de Barcelona, en 2013. Posteriormente se han realizado muestras geológicas para mejorar las dataciones, revela Gibert.

Perteneciente al Pleistoceno inferior, Cueva Victoria cuenta con tres kilómetros de galerías. Funcionó como un cubil de hienas y en su interior se han localizado cerca de 90 especies de vertebrados, así como una falange humana. «Tenemos que seguir trabajando para aportar más datos», aseguró ayer Gibert: «Lo interesante es poder defender el modelo de dispersión por Gibraltar, y en este sentido, Cueva Victoria se ha convertido en un punto de referencia».

Sobre la sima cartagenera, el equipo de Gibert prevé publicar «muy pronto» una monografía que detallará la singularidad del yacimiento y los hallazgos que se han realizado en él desde que empezó a excavarse.